Una nueva modalidad de fraude transnacional está afectando a familias de migrantes latinoamericanos que buscan conocer el paradero de sus seres queridos tras cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Además, la organización 1800Migrante.com emitió una alerta internacional al detectar una red que utiliza el supuesto trámite de un «grillete electrónico» para extorsionar a los familiares. Esta red busca obtener transferencias de dinero.
Según la organización, el esquema comienza en México. Allí, bandas de traficantes de personas recopilan fotografías, datos personales y números telefónicos de los migrantes y de sus familiares. Aprovechando que muchos permanecen incomunicados durante semanas o meses tras ser detenidos por las autoridades estadounidenses, los delincuentes esperan para contactar a sus allegados.
Falsifican logotipos del DHS

Las víctimas reciben llamadas desde números con código de área de Estados Unidos. Los estafadores se identifican como funcionarios migratorios y aseguran que el migrante será deportado si no se paga de inmediato un supuesto trámite de liberación mediante monitoreo electrónico. Además, para dar credibilidad al engaño envían por WhatsApp documentos falsificados con logotipos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). También incluyen logotipos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Exigen el depósito de 1.800 dólares a través de Zelle en menos de una hora.
1800Migrante informó que ya denunció estos casos ante las autoridades estadounidenses para rastrear las cuentas utilizadas por los estafadores. La organización recordó que las agencias federales de Estados Unidos nunca solicitan pagos mediante aplicaciones como Zelle, PayPal, Western Union, tarjetas de regalo o depósitos a cuentas personales.
Además, habilitó una línea de atención confidencial (+1 (631) 986-9984) para orientar a quienes hayan recibido estas llamadas o hayan sido víctimas del fraude. (I)











