El Estado laico

Hugo Darquea López

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Como un avance del progresismo y con un aparente sentido de modernidad se toma la palabra “laico” para establecer una distancia con la tradición y el conservadorismo de las sociedades en sus diversos momentos, pero si pensamos ampliamente debemos concretar que el término se pone de moda y adquiere diversos matices, desde la oposición al Estado enmarcado en una iglesia y en los valores de una religión, hasta la definición de un modelo “ateo” de ubicación peculiar al Estado Soviético. En realidad el sentido de hoy enfoca el reconocimiento a la libertad como la autonomía de la voluntad humana. El pluralismo debe ser el término adecuado a una sociedad caracterizada por la diversidad, en efecto el siglo XX ya demostró la caducidad de los monopolios del pensamiento, luego del estado totalitario y el fracaso de los fascismos, en sus diferentes versiones.

Lo que hace falta es buscar la Verdad. Entrar en nuestro mundo íntimo, y valorar el respeto a la dignidad humana como el principal valor de la sociedad.

Se acaba de aprobar por la Corte Constitucional el aborto por causa de violación. Se enmienda en esta resolución los artículos 150.2 en relación con el 149 del Código Integral Penal, el tema irrumpe en la esfera de la bioética, cuando esta visión define por lo general a la vida desde el momento de la concepción. A la par que se debe reformar el Código Civil en lo pertinente y el Código de la Niñez y Adolescencia. El Presidente Lasso ha manifestado su respeto a la independencia de la justicia y pone un espacio de diferencia con otras administraciones, demostrando que un miembro del OPUS DEI es más avanzado y coherente en la honda del mundo actual y del porvenir, porque en efecto si no se actúa con lógica republicana y democrática terminaremos sumidos en la vergüenza del Estado totalitario. (O)

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