En transición

Luis Ochoa Maldonado

Ante un nuevo régimen y parlamento crecen expectativas,  siendo evidente generar esfuerzos para deponer intereses subalternos, entre los partidos políticos, las organizaciones sociales de base y otros grupos de presión, que cada cual busca su redito particular, de manera desesperada, para sacar provecho del nuevo espacio, como siempre, sin meditar que  ahora, ante tremenda crisis fiscal, hay que renunciar a su intereses particulares,  pensando en la patria en su conjunto, la situación es dura y compleja como la del año 1999. Debemos evitar se deterioren las posibilidades de empleo, los servicios públicos de seguridad, salud y educación. Para desde ahí partir hacia un Ecuador más equitativo. Que es factible hacerlo con patriotismo y en el marco de la ley.

Se estila cien días de observación, por cumplirse, para conocer cuáles son los puntales de la nueva gestión, para mejorar las condiciones de vida de la gente. Se parte de la oferta en vacunación contra el COVID-19, a satisfacción. Sin embargo, los problemas en servicios de salud, siguen intocados por la carencia de medicación, que ha llevado al régimen a declarar una emergencia en Hospitales, las cárceles tal cual, con motines y muertes de internos de manera reiterada, con otro estado de emergencia. Las universidades se quejan de disminución de presupuestos, el desempleo en incremento y la migración hacia el exterior aumentada, con retorno forzado de compatriotas desde la frontera de los Estados Unidos.

En cuanto al parlamento, siguen denuncias entre legisladores por posibles cobros de diezmos, declaraciones absurdas de si robas hazlo bien, etc. Que es lo que más se ha difundido de su accionar, así como censurado al Ex subcontralor preso. Parece que los pueblos creamos en la lid electoral ilusorias esperanzas de un cambio, que demora en establecerse o jamás se cumplen. Mientras se sigue complicando la vida de los ciudadanos comunes, que luego de los estragos de la pandemia buscamos reactivarnos. Algo diferente habremos de hacer, incluso como ciudadanos en devenir diario, para no volver a las mismas angustias de siempre, pero nunca lo resolveremos con similares remedios. (O)