La Catedral de la Inmaculada Concepción se encuentra en una nueva fase de intervención enfocada en su parte interna.
Las labores se concentran en la nave central, cúpulas y bóvedas, zonas afectadas por humedad, hollín y microfiltraciones acumuladas con el paso del tiempo.
Juan Izquierdo, arquitecto y director técnico del proyecto, explicó que los trabajos en la Catedral comenzaron hace aproximadamente un año.
En una primera fase se ejecutó una limpieza profunda del exterior, el sellado de grietas y fisuras, y el refuerzo de daños estéticos en fachadas y cubiertas. Esta etapa permitió avanzar hacia una etapa de consolidación.
“Desde octubre estamos trabajando en el interior, principalmente en la nave central. Se ha intervenido el encalado de las dos primeras cúpulas y de las bóvedas laterales, se mejoró el empaste y se realizan trabajos de pintura, además del mantenimiento y limpieza del baldaquino”, detalló Izquierdo.
Humedad
El profesional indicó que los principales problemas detectados al interior del templo son la humedad y la acumulación de hollín sobre cúpulas y bóvedas.
Las fisuras y microfiltraciones se originaron por pequeños asentamientos de la estructura, movimientos sísmicos, intervenciones anteriores sin los debidos procesos y la falta de mantenimiento periódico.
Problemas de humedad
“La humedad provoca el desprendimiento del mortero de cal que cubre el ladrillo interior, daña la pintura y genera hongos y musgo, lo que acelera el deterioro de la infraestructura”, señaló.
Izquierdo aclaró que las obras actuales no constituyen una restauración per se, sino un proceso de consolidación y reparación de daños emergentes.
En los próximos días se reemplazará los bajantes de cerámica ubicados en las calles Sucre y Santa Ana. Estas tuberías, originales de la época de construcción de la catedral, presentan fisuras ocasionadas por el paso del tiempo.
“Este sí es un trabajo de restauración. Se aplican técnicas tradicionales, con un proyecto aprobado por la Comisión de Áreas Históricas”, explicó Izquierdo.
La catedral cuenta con antiguos ductos de drenaje, sellados con calicanto, que fueron diseñados para ser liberados en futuras reparaciones. Durante lluvias intensas, el agua se filtra principalmente hacia la calle Santa Ana.
Para las labores en altura se armarán andamios que permitirán trabajar a más de 50 metros desde el nivel del suelo hasta la cúpula central, una de las zonas afectadas por la humedad. Izquierdo indicó que, si no surgen imprevistos, los trabajos concluirán entre julio y agosto.
Manual de Prevención y Mantenimiento
Además, como parte del proyecto se elabora un Manual de Prevención y Mantenimiento, que documenta los procesos y técnicas utilizadas para que sirva de guía a la Curia y a futuras generaciones. Con estas intervenciones, la catedral podría mantenerse en buenas condiciones entre 20 y 30 años, siempre que se realicen tareas periódicas como limpieza de canales y ductos.
En cuanto a materiales en el proceso, el arquitecto destacó el uso de técnicas y componentes tradicionales. “Trabajamos con cal, ladrillo y arena. Hemos evitado productos químicos modernos y recuperado las técnicas originales. La cal tiene mejores propiedades a largo plazo, porque se sigue consolidando con el tiempo y el agua”, explicó.
El presupuesto destinado a estas obras ronda los 500.000 dólares. Izquierdo hizo un llamado a la empresa privada y a la ciudadanía para apoyar el mantenimiento.
“La Catedral de la Inmaculada es uno de los monumentos más relevantes que tiene la ciudad y el país. Es una de las catedrales más grandes de Sudamérica y un símbolo de identidad de los cuencanos, más allá de la fe que profesen”, aseguró.
Misas se trasladan a la Catedral Antigua
Sor Matilde Jinez, de las Hermanas Sacramentinas de Bérgamo y coordinadora de la liturgia en la Catedral de la Inmaculada, informó que, debido al armado de andamios en el centro del templo, las misas se trasladarán temporalmente a la Catedral Antigua.
“Vamos a mantener los horarios habituales. El traslado está previsto del 12 al 17 de enero», indicó. Aunque precisó que podría extenderse según el avance de las obras.
Horarios de las misas se mantendrán:
- De lunes a jueves: 07h00, 9h00, 12h00 y 15h00.
- Viernes, sábados y domingos: 07h00, 09h00 y 12h00
En la Catedral Antigua también se realizarán confesiones y exposición del Santísimo. Debido a que el espacio es más reducido, se colocarán sillas para recibir entre 600 y 700 fieles.
Actualmente, la Catedral de la Inmaculada recibe entre 400 y 500 personas por día, y hasta 1.000 fieles los lunes y jueves.
La última vez que la Catedral Antigua acogió celebraciones litúrgicas fue en 2023, cuando se cerró la Catedral de la Inmaculada para una limpieza con motivo de la visita de la Virgen del Cisne. (I)
Más noticias:
Pase del Niño Migrante se realizará el 10 de enero en Cuenca












