El chavismo se movilizó el viernes 9 de enero de 2026 por sexto día consecutivo en Caracas para exigir a Estados Unidos la liberación de Nicolás Maduro y rechazar cualquier aspiración del presidente Donald Trump para «dominar» Venezuela.
La movilización coincide con la llegada a Caracas de una misión diplomática estadounidense, dentro del interés del gobierno interino de Delcy Rodríguez de reanudar las relaciones diplomáticas después de siete años.
El acercamiento incluye acuerdos petroleros y la liberación de presos políticos, aunque desde el poder se mantiene el pedido de liberación de Maduro y su esposa Cilia Flores. Ambos fueron capturados durante un bombardeo estadounidense a Caracas el 3 de enero.
«Yo no acepto que Trump venga a dominar a nuestro país», dijo a la AFP Josefina Castro rodeada por cientos de simpatizantes del chavismo y trabajadores de la administración pública que marcharon en Caracas.
«No tenemos que darle ninguna gotica de petróleo a Trump después de todo lo que nos hizo», remató esta mujer de 70 años que integra la milicia, un cuerpo adscrito a la Fuerza Armada con alta carga ideológica. «Murieron hermanos venezolanos, eso nos tiene que doler».
La caminata atravesó calles repletas de propaganda política. Mensajes como «#FreeMaduro» y «Venezuela se Respeta» adornaban las paredes junto a panfletos impresos de la declaración de Maduro en su audiencia de presentación: «Soy el presidente de Venezuela».
«No queremos guerra pero no vamos a dar el brazo a torcer, el petróleo pertenece a Venezuela», reclamó a la AFP Jonathan Querales, medico comunitario de 45 años.
La movilización fue menor en relación a días anteriores. Sirve de antesala a una «gran marcha» que prepara el chavismo este sábado, cuando se cumplirá una semana del ataque. AFP











