Esto se sabe sobre el percance que sufrió un avión al intentar despegar desde el aeropuerto de Cuenca

Un percance se registró en el aeropuerto Mariscal La Mar de Cuenca, el pasado 2 de diciembre de 2025. / Foto referencial
Un percance se registró en el aeropuerto Mariscal La Mar de Cuenca, el pasado 2 de diciembre de 2025. / Foto referencial

El 2 de diciembre de 2025 un percance calificado como “leve” puso en alerta y generó más de un susto a los 90 pasajeros del vuelo GLG1605 que cubría la ruta Cuenca – Quito.

Aquel día, según el informe reportado por el controlador de aproximación no radar al ‘Inspector Despachador de Vuelo 2’, durante la carrera de despegue de la aeronave Airbus A320 de Avianca desde la pista 6 del Aeropuerto Mariscal La Mar de Cuenca, se procedió con un ‘despegue interrumpido’.

El informe expone las acciones realizada por el personal del Servicio de Control de Tránsito Aéreo de Aeródromo de Cuenca (Torre de Control).

De acuerdo con este, a las 07:37 de aquel martes, la tripulación de la aeronave notificó que estaban listos para salir. Por tanto, se autorizó la partida.

Luego, desde Torre de Control se observó que la aeronave ingresó al umbral de la pista 6, se alineó e inició la carrera de despegue.

El personal percibió el aumento normal de la potencia de los motores, evidenciado por el sonido característico que generan las naves en esta fase de operación.

Apenas segundos más tarde, se detectó una reducción abrupta de la potencia, desacelerando la aeronave, seguida de la aplicación de empuje inverso, tras lo cual, la aeronave se detuvo por completo.

Cuando se activó el empuje inverso, se observó un ‘flame-out’ momentáneo en el motor izquierdo de la aeronave, cuya duración no superó los 0,5 segundos, dice el informe.

Este hecho se interpretó como un desperfecto mecánico “sin que esta situación se prolongara ni presentara indicios posteriores de falla, incendio o pérdida de control”, refiere el documento informativo.

También se observó humo proveniente del frenado de los neumáticos, generado por la fricción con la pista durante la desaceleración final, el cual cesó completamente una vez que la aeronave se detuvo.

Desde la carrera de despegue, desde la pista 6, hasta la detención total de la aeronave se estima que la aeronave recorrió una distancia aproximada de 600 metros y que tuvo una duración aproximada de 20 segundos.

Cronología

A las 07:39, la aeronave se detuvo completamente. Desde Torre de Control se consultó a la tripulación si requerían asistencia, pero esta respondió textualmente “hemos hecho un rejet takeoff en pista, stand-by (esperen y estén atentos)”.

Esta información, detalles el comunicado, fue informada a las diferentes estaciones aeroportuarias como Operaciones CORPAC, Bomberos Aeronáuticos, AVSEC, entre otros, indicándoles que se mantuvieran atentos.

A las 07:40, la tripulación de vuelo del GLG1605 se comunicó nuevamente, informando que la maniobra se debió a una presunta vibración en el motor 2 del lado derecho de la aeronave.

En el informe se aclaró que el flame-out momentáneo no fue en el motor 1 y que dicho procedimiento se dio al momento de la activación del empuje inverso y no durante la carrera inicial de despegue.

Entre las 07:41 y las 07:55, se asignó un puesto de estacionamiento a la aeronave, se inspeccionó la pista hasta hallarla operable.

Acciones implementadas

En el informe se detalla que durante todo el evento, la aeronave, entre otros detalles:

  • Se mantuvo en todo momento dentro del eje de pista
  • No se evidenció pérdida de control direccional
  • No evidenció fuego permanente
  • No evidenció humo permanente en motores, fuselaje, ni en el tren de aterrizaje; únicamente se observó humo momentáneo entre los neumáticos y la pista, producto del frenado, el cual cesó al finalizar la maniobra
  • No evidenció derrame de combustible, aceite u otros fluidos
  • No requirió evacuación

¿Por qué no declaró en emergencia?

De acuerdo con el comunicado, en ningún momento la tripulación de vuelo declaró la emergencia, pues no reportó daños estructurales, fuego, ni incapacidad operativa.

Los fundamentos para no declarar la emergencia se especificaron así:

  • La falta de una solicitud expresa por parte de la tripulación de vuelo
  • La tripulación de vuelo mantuvo el control de la aeronave
  • La capacidad de la aeronave para rodar por medios propios

En este contexto, dice el comunicado, “cualquier activación adicional habría constituido una medida desproporcionada, carente de sustento técnico y normativo”.

En consecuencia, durante el desarrollo del suceso se determinó que no cumplía con los criterios objetivos establecidos para la activación del Plan de Emergencia Aeroportuario vigente, ni desde el punto de vista técnico ni operacional, de conformidad con el principio de proporcionalidad del riesgo.

Todo este informe fue firmado por el controlador de aproximación no radar.

Visión de especialista

Para el experto en aviación, Nicolás Larenas, este procedimiento es algo “nada fuera de lo normal… que se realiza cuando se requiere por seguridad del vuelo”.

Según su observación, el avión afectado puede volver a despegar de inmediato, pero depende de cuál fue el problema y si este requiere de una revisión mayor posterior al evento.

En resume, para el especialista, es una situación normal de la aviación y no es necesario que declare una emergencia.

Finalmente, Diario El Mercurio buscó la versión de la aerolínea involucrada, pero no se ha obtenido respuesta.

Relato de pasajera

Una de las supuestas pasajeras que estuvo a bordo del avión aquel día, mencionó es un post de redes sociales que “quienes estuvimos en ese vuelo sentimos que el mundo se terminaba”.

Cuenta que bajaron luego de 45 minutos de permanecer en el avión, mientras les informaron del daño en uno de los motores. Al final, relata, que el vuelo se canceló.

Según reveló, hubo personas que aceptaron la posibilidad de viajar en la noche.

De su parte, reconoció que recibió la devolución de una parte de su dinero que había cancelado para viajar por asuntos laborales.

“El tramite fue largo y tedioso, con llamadas hasta Colombia, insistente y hasta con amenazas de ir por la parte legal”, aseguró.

Al final de su comentario, expuso que quedó “totalmente traumada con la experiencia que me tocó vivir y segura de que no volvería a volar por Avianca, porque simplemente ya no tengo confianza de viajar por esa aerolínea”.

Según el reporte de pasajeros, ella si estuvo a bordo del avión. (I)

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Fabian Campoverde

Fabian Campoverde

Periodista multimedia, creador de contenidos digitales y elaboración de proyectos periodísticos. Tiene una maestría en Comunicación Estratégica Digital. Se especializa en SEO y temas de investigación.
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