La Plaza Cívica 9 de Octubre y el sector de la Chola Cuencana, espacios emblemáticos de la ciudad, enfrentan una grave problemática. El aumento de la prostitución ha provocado que trabajadoras sexuales ocupen estos lugares desde las primeras horas de la mañana.
Los moradores y propietarios de negocios expresan su preocupación, pues aseguran que alrededor de esta actividad ilícita se generan otras problemáticas que afectan su tranquilidad. Denuncian casos de robos, venta de drogas e incluso el cobro de “vacunas”, lo que ha incrementado la sensación de inseguridad en la zona.
María, nombre protegido, señala que luego de la pandemia de la COVID 19, en 2020, el número de trabajadoras sexuales ha ido aumentando en la Plaza Cívica 9 de Octubre y en la calle Gaspar Sangurima, entre la Hermano Miguel y Mariano Cueva. Añade que, en muchos casos, visten de manera provocativa para llamar la atención de los transeúntes, sin considerar que por el sector circulan niños y adolescentes.
Estas mujeres permanecen en el sector casi todos los días de la semana, desde las 09:00 hasta pasadas las 18:00. De acuerdo con este testimonio, el contacto con los clientes se realiza en la vía pública y luego se trasladan a hostales cercanos para concretar los encuentros.
Por su parte, Pedro, nombre protegido, comenta que en el sector de la Chola Cuencana se observa incluso la presencia de mujeres jóvenes que, por sus características, aparentan ser de la Costa o extranjeras, ofreciendo servicios sexuales en la vía pública.
Lo más preocupante, según el denunciante, es que estas personas se ubican entre las puertas de ingreso a locales comerciales, instituciones financieras y algunas viviendas del sector.
Durante la noche, la presencia de trabajadoras sexuales y homosexuales se vuelve más notorio en la Chola Cuencana, así como en los alrededores de la Terminal Terrestre de Cuenca. Los vehículos circulan lentamente y se detienen para conversar con estas personas y concretar los encuentros.
Muchos vecinos prefieren no referirse públicamente a esta situación por temor a represalias. Expresan que, al conocerse su identidad, podrían ser víctimas de actos delictivos por parte de personas que protegen a las trabajadoras sexuales.
Control en la zona de la 9 de Octubre
Las distintas instituciones intentan frenar esta situación; sin embargo, no han logrado erradicarla debido a la complejidad que implica retirar por completo a las personas que se dedican a ofrecer servicios sexuales en estos espacios.
Según Alfredo Tosi, comandante de la Guardia Ciudadana, la competencia en estos casos es de la Policía Nacional; no obstante, desde la institución han realizado controles para retirar a estas personas por el uso inadecuado del espacio público.
Por su parte, la concejal Jenny Bermeo, presidenta de la Comisión de Seguridad del Concejo Cantonal de Cuenca, indica que es necesario recuperar estos sectores mediante operativos interinstitucionales permanentes, debido a que alrededor de la prostitución se generan otros hechos que incrementan la inseguridad en la ciudad. Asimismo, descarta la existencia de una normativa específica para sancionar a estas personas, al señalar que resulta complejo comprobar que estén ejerciendo esta actividad.
La Intendencia General de Policía del Azuay ha articulado acciones conjuntas con la Policía Nacional y otras autoridades para realizar operativos de control en el sector de la 9 de Octubre y la Chola Cuencana, con el objetivo de reducir los niveles de delincuencia vinculados a la venta de drogas, la prostitución y otros hechos de inseguridad.
María de los Ángeles Palacios, intendenta general de Policía, informa que se verifica que los hostales regulados por el Ministerio del Interior cuenten con los permisos y cumplan con lo autorizado. Señala que, durante 2025, se clausuraron seis hostales, ubicados en la Chola Cuencana y en los alrededores de la Terminal Terrestre de Cuenca, debido al uso indebido de los permisos otorgados.
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