Nicolás Vivar, muralista entre los siglos XIX – XX

Y fue así como, una cordial visita, motivó una grata evocación de la pintura cuencana de finales del XIX e inicios del XX, desde la contemplación de un “Corazón de Jesús” en uno de los espacios de la casa allá, en ese balcón sobre el valle que es Huajibamba, que necesariamente nos lleva al recuerdo de Fernando Ríos+. Pero volviendo a nuestra historia, se trata de un óleo en gran formato, de Nicolás Vivar Regalado, el pintor y muralista más importante de Cuenca de finales del siglo XIX e inicios del XX, como documenta Hernán Rodríguez G.

Nicolás Vivar Regalado (1868-1953), sustenta la saga de Los Vivar de la pintura cuencana entre siglos, que se inicia con Anastasio Vivar, su padre, con quien dio los primeros pasos en la pintura mural que desarrolló a finales de XIX y comienzos del XX y que después continuó su hijo Rafael Vivar Merchán. Nicolás Vivar, que había perfeccionado su técnica con los maestros Tomás Povedano, Joaquín Pinto y Luis Toro Moreno, es autor de una cuantiosa producción enmarcada en el tradicionalismo ornamental religioso y laico. Su obra religiosa, pintura mural de temas bíblicos, generalmente, persiste en templos de la ciudad como en la Catedral Vieja hoy Museo de Arte Religioso, en la Catedral Nueva, en la iglesia de Santo Domingo, en el convento e iglesia de las Madres Conceptas, porque siempre fue buscado por comunidades religiosas para decorar sus conventos e iglesias, como también por instituciones y familias pudientes para decorar edificaciones y residencias.  Su obra, habitualmente, reproducía en gran escala imágenes sacras y de arte clásico que llegaban desde Europa, pero también hacía, con gran suceso, retratos y murales de paisajes vernáculos. 

Una muestra ornamental de temática profana, es un mural en exposición permanente en el vestíbulo del Museo de Pumapungo, (Anacreonte), óleo sobre yeso 4.00×2.00, que decoraba una casa de estilo colonial ubicada en las calles Sucre y Borrero, rescatado en 1984 y llevada a Quito para su restauración por técnicos del Área Cultural del Banco Central del Ecuador y que, veinte y dos años después, se lo trajo de regresó a Cuenca, en el 2005, para ser ubicada en el Vestíbulo del Museo de Pumapungo del Ministerio de Cultura y Patrimonio, como testimonio y homenaje permanente. (O)

Dr. Tito Astudillo

Dr. Tito Astudillo

Médico, docente y periodista. Fue miembro titular, vocal de Directorio y Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, Núcleo del Azuay. Exdocente de primaria, secundaria y educación superior.