El zar fronterizo Tom Homan, enviado de urgencia a Mineápolis en enero por el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el jueves 12 de febrero de 2026 que la operación especial contra la inmigración ilegal «concluiría» pronto.
Miles de agentes federales llegaron al estado de Minesota (norte) en diciembre para llevar a cabo redadas masivas contra inmigrantes irregulares.
Esas operaciones provocaron la reacción de vecinos y activistas, incidentes diarios y la muerte de dos personas por disparos de agentes federales.
«He propuesto, y el presidente Trump ha estado de acuerdo, que esta operación especial concluya» en Minesota, dijo el funcionario en una rueda de prensa en la capital estatal, Mineápolis.
«Ya se inició una reducción significativa esta semana y continuará la próxima semana» explicó.
Homan sugirió que los operativos podrían tener lugar en alguna otra ciudad.
«La próxima semana vamos a desplegar a los agentes que están aquí de nuevo en sus lugares de origen, o en otras zonas del país donde se los necesite. Pero vamos a seguir haciendo cumplir las leyes de inmigración», dijo.
Los demócratas piden reformas en profundidad de las operaciones del Servicio de migraciones y aduanas (ICE), que incluyen poner fin a las patrullas móviles, prohibir que los agentes oculten su rostro y exigir órdenes judiciales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aduce que los agentes se cubren el rostro para evitar que los activistas los identifiquen y el hostigamiento se traduzca en amenazas a sus familias.
Las divergencias entre demócratas y republicanos, que deben ponerse de acuerdo sobre el presupuesto del DHS en el Congreso, podría provocar un cierre gubernamental parcial a partir del viernes.
Mineápolis, gobernada por los demócratas, es una ciudad «santuario», es decir, que la policía local no colabora con las agencias federales de migración.
– Redadas violentas –
Las redadas pronto se volvieron violentas en Mineápolis, con enfrentamientos en las calles entre agentes enmascarados y activistas.
La indignación provocada por la muerte de los activistas Renee Good y Alex Pretti en enero desembocó en la llegada urgente de Homan a Mineápolis.
Veterano del DHS, Homan negoció con las autoridades del estado medidas para suavizar el impacto de los operativos antimigrantes.
El gobierno de Trump asegura que su objetivo principal con este tipo de despliegues es localizar ante todo a los indocumentados que además han cometido otro tipo de delitos.
Los demócratas, y organizaciones de defensa de los migrantes, sostienen que las redadas son excesivamente indiscriminadas, y que incluso personas con nacionalidad estadounidense han sido detenidas.
Homan aseguró que tras las negociaciones con las autoridades del estado «ahora podemos arrestar a extranjeros delincuentes dentro de la seguridad de las cárceles en todo el estado en el momento en que vayan a ser puestos en libertad, como ya lo hemos hecho en otros estados». AFP












