Bueno, no todo es tan malo en la Asamblea Nacional. Lejos de los dimes y diretes entre los diversos bandos por sus diferencias políticas, los honorables “padres” de la patria trabajan en una reforma del Código de la Niñez y Adolescencia que propone prohibir el acceso y uso de redes sociales a los menores de 15 años. ¡Por fin! Creo que es una herramienta que ayudaría a frenar la exposición a tantas barbaridades que se muestran en esas plataformas.
Si no me cree, haga una breve búsqueda en internet y podrá darse cuenta de que varios menores han sido víctimas de abusos por malnacidos que se hacen pasar por otros menores. Cuántos casos horrorosos se han escuchado y las víctimas apuntan a que conocieron a sus agresores en redes sociales. Y ni hablar de esos juegos o retos que han terminado en casos de autoeliminación u homicidios, promovidos por culturas oscuras enquistadas en redes sociales.
Cómo no felicitar que se trate de disminuir el acceso libre a esos contenidos. A mí me ha llamado la atención ver cómo pequeños aparecen portando armas al estilo narco. Sí, la narcocultura de las series televisivas aterrizó en las redes sociales y, por la falta de control, se ha convertido en caldo de cultivo para atraer a más guambras y sumarlos a filas criminales. ¿O cómo cree que un niño de 13 años quiere ser sicario de la noche a la mañana? Exacto. Porque lo vio en redes sociales.
En fin, aplaudimos esa iniciativa. Si se quiere controlar todo este desmadre que se ha creado, hay que mirar también a los programas sociales apoyados en políticas públicas que recuperen los valores de la sociedad. Ya basta de tanto contenido basura. Necesitamos herramientas para proteger a los más débiles.
¡Gracias mijines! (O)








