¿Qué es el Nihilismo?

Imaginemos que caminamos por la montaña, por un sector desconocido. Para poder llegar al objetivo, sacamos nuestra brújula, pero la brújula no sirve. En un momento el norte está a la izquierda, luego a la derecha, y así, quedamos desorientados. Esta imagen bien podría representar lo que significa el nihilismo. Sin valores que guíen las acciones de los seres humanos, cualquier cosa vale lo mismo. Ir en cualquier dirección da igual porque se perdió el objetivo, la orientación, y lo que es peor, el deseo de orientación. Ya no sabemos lo que es bueno o es malo, pero tampoco nos interesa saberlo porque en el fondo la vida misma dejó de tener valor, y es el valor lo que dota de sentido. En ese escenario se ha instalado el mercado, que ha dejado de organizar los intercambios para constituirse en el sentido mismo de lo real. Todo lo que no entra en su lógica queda fuera del mundo, no existe. El mercado clausura toda posibilidad de sentido alterno y propone un centro de gravedad perverso y totalizante. El éxito económico, la productividad, el consumo pasan a medir el valor de las personas.

El mercado coloniza la conciencia que claudica a lo que es rentable. No hay nada más allá del mercado, y el sentido se ejerce entre el cálculo y la utilidad. Y si por un lado ignoramos lo que es lo valioso, por otro, sabemos que todo el mundo (quiere) tener un precio. Las personas empiezan a evaluarse con el mismo criterio con el que se evalúan los productos. El mercado es el ámbito del último hombre del que hablaba Nietzsche, un hombre mediocre, incapaz de cuestionar, es decir de crear valores nuevos y afirmar la vida más allá de lo que se muestra en las vitrinas, con toda su complejidad, incluso con su dolor. (O)

Dr. Sebastián Endara Rosales

Dr. Sebastián Endara Rosales

Ph.D. Quito, 1978. Ensayista, poeta, docente universitario. Especialista en Pedagogía política y pensamiento social. Editor en Jefe de las revistas científicas de la Universidad Católica de Cuenca.