El tránsito en nuestra ciudad, supera los límites de la normalidad, son muchos los vehículos y se incrementan de manera escandalosa, como un trofeo, como un récord, como un síntoma de progreso. Esta urbe fue diseñada para gente y hoy es ciudad de automotores, la gente debe corretear para cruzar esquinas, el conductor no respeta ni línea cebra y menos al peatón. Las calles son estrechas y no diseñadas para el gigantesco parque automotor existente. (Mas de 120.000 unidades) y sobre 15.000 motocicletas en circulación. Ausencia de criterio en nuestros “diseñadores”, con calles de 5 m de ancho en muchas ciudadelas, para la señalética de prohibido parquear el irrespeto es generalizado, barrios afectados con calles del medio evo y tránsito del siglo XXI, bulla del claxon y la molestia para propios y extraños.
El gigantesco parque automotor, que al parecer es el mayor en ecuatoriana ciudad por población, provoca congestión, contaminación del aire, afecta la habitabilidad y salud de quienes existimos en la urbe patrimonial morlaca.
El análisis sobre como guiamos es crítico. Muchísimos conductores irrespetan los semáforos y entre ellos destacan los famosos motociclistas que inauguraron la entrega a domicilio, son grupos de lado y lado de los vehículos que cruzan como saetas gestando peligrosidad para el conductor del carro, y ay de aquel que tenga contacto (muchas veces provocado) para sufrir el vejamen de varios forasteros subidos en caballo mecánico que buscan dinero de la víctima.
Se ha incrementado el número de accidentes, de muertes y contusos, y muy particularmente en los motociclistas que se estampan contra postes, muros y vehículos, ocasionando el pertinente conflicto, ante autoridad que llega tarde, quizá porque la ciudad creció, y requiere de un sistema moderno que exige el aporte de CAMARAS, para sancionar pecuniariamente a los tantísimos infractores de la ley, que invaden vía, suben a aceras, exceden velocidad permitida, choferes ebrios, no usan luces direccionales y otros adornan sus vehículos con peligrosas luces que obnubilan a los demás, ruido de motores sin silenciadores retirados a propósito.
Sí para conducir se rinde un examen ante autoridad competente, ¿cómo es posible se cometa tantísima violación a las regulaciones de tránsito? (O)








