Soluciones, por favor

A tono con el editorial publicado ayer, ahora no queda sino exigir a las distintas autoridades, pero de manera directa, tajante y conminatoria, soluciones concretas y oportunas a los problemas originados o agravados por el invierno.

El martes reciente, el río Rircay, afluente del Jubones, creció tanto que, literalmente, se llevó el puente a la altura del sector Sulupali Grande, cantón Santa Isabel.

Ya ocurrió días antes. Habitantes de esa y de otras comunidades, mediante mingas, improvisaron un puente de palos, adosado a la infraestructura del original, cuyo estribo estuvo por colapsar.

Ni una semana después, la furia del invierno se llevó todo, dejando incomunicados a varios sectores rurales, cuya producción agrícola abaste a los mercados de toda la provincia, amén de ser una zona turística.

Videos difundidos por los moradores muestran cuan caudaloso y desafiante se puso el Rircay, cuyo curso, aguas arriba, ha sido debilitado, borradas sus riberas y curvas naturales, como consecuencia de la extracción de áridos.

Las consecuencias están allí y son irreversibles. Igual ocurre en el Jubones, como en los afluentes del Rircay. Un sistema hidrográfico horadado hasta más no poder.

Son 18 años que aquellas poblaciones esperan la construcción de un puente nuevo. Increíble, pero cierto. Al punto que ahora resolvieron reunir aportes para, ellas mismas, acometer la obra.

Desbordada por la realidad y las críticas, la Prefectura reacciona y ofrece trasladar un puente desde Paute para ubicarlo en el lugar, supuestamente hasta construir uno nuevo cuyo costo bordea los USD 2 millones.

El municipio de Santa Isabel también hará lo que le corresponde. En emergencia vale la mancomunidad, por encima, incluso, de ver a qué entidad le corresponde la vialidad rural.

Cuanto hagan; háganlo ya y sin propaganda de por medio, de la cual la población está harta.

Sobre nuevos socavones en la vía Cuenca-Girón-Pasaje, es una “raya más al tigre”.

REM

REM

REDACCION EL MERCURIO