Entre las 23:00 del 15 de marzo y las 05:00 del 16 de marzo del 2026 se desarrolló en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas la primera jornada de la operación Ofensiva Total, que incluyó la aplicación del toque de queda en estas cuatro provincias.
Como resultado de la operación se produjo la detención de 253 personas que infringieron la prohibición de movilización, esto pese a las advertencias de las autoridades, que insistieron en que las personas permanezcan en casa mientras se ejecuta el mega operativo; solo se capturó a un objetivo de alto valor.
Infractores redujeron efectividad de la operación
Esta desobediencia ciudadana, según informó John Reimberg, ministro del Interior, mermó la efectividad de los operativos que se debían realizar en esta primera noche y madrugada de la operación Ofensiva total, que se extenderá hasta el 31 de marzo próximo.
“Lamentable lo de estos ciudadanos, que nos obligó a usar miembros de las fuerzas, destinados a operaciones, a la detención de estas personas”, afirmó Reimberg después de evaluar la primera jornada de la operación con el presidente Daniel Noboa, quien lideró la reunión del Bloque de Seguridad que se realizó ayer en Machala.
Ataque a objetivos militares
Según informaron las autoridades en la primera jornada de toque de queda se ejecutaron tres operativos de gran envergadura, el primero en Durán, provincia del Guayas, donde se allanó una casa usada como centro de vigilancia clandestino.
En el sitio se encontraron cámaras de seguridad, armas y municiones; el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, informó que el sitio era usado para vigilar los ingresos al sector: el domicilio pertenecía a Andrés Gutemberg R., alias Bob Marley, cabecilla de los Chone Killers, quien está detenido en la cárcel del Encuentro
En el segundo operativo se atacó un domicilio en el sector de Fincas Delia, también en el cantón Durán, el sitio era empleado para esconder y retener a víctimas de secuestro y extorsión.
El tercer operativo que se destacó no se desarrolló en ninguna de las provincias donde aplica el toque de queda, sino en Zamora Chinchipe, específicamente en el Parque Nacional Podocarpus, donde las Fuerzas Armadas ejecutaron acciones en contra de la minería ilegal.
“Se está haciendo un operativo contra la minería ilegal, donde se ha autorizado el uso, una vez más, de la artillería; vamos a destruir absolutamente todo lo que está en ese sector, para que, como hicimos en Buenos Aires, pasar a tomar el control de ese territorio, porque le pertenece a la ciudadanía de bien y no al crimen organizado”, explicó el ministro de Defensa.
Con esta operación Loffredo aclaró que los operativos no se concentrarán únicamente en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo, sino que las Fuerzas Armadas no descuidarán el resto del territorio.
Un detenido de relevancia
De los detenidos en el primer toque de queda, las autoridades destacaron la detención de Bryan Macías, alias “La Perris”, contra quien se ejecutó una operación estratégica que aprehenderlo, el sujeto está identificado como cabecilla del grupo de delincuencia organizada “Los Tiguerones” y es señalado como responsable de liderar la red de extorsiones en la provincia del Guayas.
Durante la intervención ejecutada por el Ejército se encontró armamento, evidencia que fue puesta a órdenes de las autoridades competentes junto.
Riesgo de efecto globo
Para Fernando Carrión, experto en temas de seguridad, si se toma en cuenta el volumen del personal y equipo que se movilizó, 35 mil policías y 30 mil militares, el resultado obtenido en la primera jornada de aplicación del toque de queda fue “precario”.
“No se vio nada distinto a lo que se ha venido viendo en días anteriores; no es correcto usar ese nivel de personal para dedicarse a perseguir a los que incumplen la medida del toque de queda; se esperaba ver el trabajo conjunto con Estados Unidos, los resultados del FBI, pero, no se vio”, recalcó el experto.
Carrión recalcó que en este caso se podrían dar dos fenómenos: el uno es que los delincuentes han aprendido a manejar las respuestas del Gobierno y aplican un retiro estratégico de las zonas donde se realizan los operativos; lo que desencadena en el segundo fenómeno, conocido como el efecto globo, es decir que, la violencia se desplaza a otros sectores.










