1949, poco después de la II Guerra Mundial, Edith Piaf, la golondrina de París, entregó una de las canciones más poderosas en el mundo entero. Se dice que su inspiración fue Marcel Cerdán, un boxeador de orígenes españoles, nacido en Argelia, quien ganó varios campeonatos y conoció a la magistral cantante en Nueva York, Estados Unidos. Cerdán murió en un accidente aéreo, apenas un mes después de que Piaf le dedicara este himno. La vida de la cantante no fue fácil, su voz fluyó entre las calles, la pobreza, el abandono, las pérdidas de su hija y el amor. Uniendo algunos acontecimientos: 20 de marzo día de la Francofonía, el 60 aniversario de la Alianza Francesa de Cuenca, y el homenaje que le rendirá La Tuna de la Universidad del Azuay este miércoles 25 de marzo en su auditorio, me permito traducir unas líneas de esta canción, cuyo significado cala profundo en una mínima sensibilidad propia de cada persona que escuche, comprenda y sienta este himno de amor y de promesa del más allá. (O)
Le ciel bleu sur nous peut s’effondrer
El cielo azul sobre nosotros puede colapsar
Et la Terre peut bien s’écrouler
Y la tierra bien se puede desmoronar
Peu m’importe si tu m’aimes
Poco me importa si me amas
Je me fous du monde entier
El mundo entero me da igual
Je renierais ma patrie
Renegaría mi patria
Si tu me le demandais
Si tú me lo pidieras
On peut bien rire de moi
Bien puden reírse de mí
Je ferais n’importe quoi
Yo haré lo que sea
Si tu me le demandais
Si tú me lo pidieras
Si un jour, la vie t’arrache à moi
Si un día, la vida de arranca de mí
Si tu meurs, que tu sois loin de moi
Si mueres, estando lejos de mí
Peu m’importe si tu m’aimes
Poco importa si me amas
Car moi je mourrais aussi
Porque yo moriría también
Nous aurons pour nous l’éternité
Tendremos para nosotros la eternidad
Dans le bleu de toute l’immensité
Bajo del azul de toda la imensidad
Dans le ciel, plus de problème
En el cielo no hay más problema
Dieu réunit ceux qui s’aiment
Dios reúne a quienes se aman.









