El padre Paúl Jara participó en el programa Voces del Sur, de Diario El Mercurio, donde abordó el significado de la Semana Santa y el rol de la iglesia en el acompañamiento a los jóvenes.
Asimismo, se refirió al trabajo de la Pastoral Juvenil y al mensaje que deja esta celebración, orientado a fortalecer la vida personal y a promover una convivencia más sana y solidaria con los demás.
¿Qué significa la Semana Santa para los católicos?
La Semana Santa es el tiempo más importante para los cristianos, un momento para reflexionar y contemplar todo lo que Jesús realizó por nuestra salvación. En estos días recordamos su vida, su pasión, su muerte y su resurrección.
Este tiempo sagrado nos revela el amor de Dios por la humanidad: un amor que busca rescatarnos en nuestros momentos de fragilidad, que se preocupa profundamente por nuestro bienestar y que se hace cercano, caminando a nuestro lado.
¿Para los jóvenes que representa la Semana Santa?
Los jóvenes, al igual que todas las personas, necesitamos una formación que nos ayude a comprender la importancia de apoyarnos en algo que nos dé sentido y fortaleza. En la juventud solemos creer que podemos con todo y que no necesitamos de nadie; sin embargo, con el paso del tiempo entendemos que el ser humano no es independiente. Necesitamos vínculos, una mano amiga que nos levante y nos acompañe en el camino.
¿Cómo los jóvenes pueden acercarse a Dios?
Existen espacios valiosos dentro de las diócesis donde los jóvenes pueden integrarse a grupos que les permita compartir, ser escuchados y descubrir la importancia de su voz. Son lugares de encuentro en los que encuentran una formación que, en muchos casos, no se fortalece en el hogar, especialmente en un mundo que con frecuencia se muestra superficial.
Dios sabe que podemos fallar y tropezar; sin embargo, es precisamente en los momentos de la fragilidad donde manifiesta su grandeza y su misericordia. Como decía el Papa Francisco, la iglesia no es un museo de santos, sino una sala de emergencia donde se encuentran muchos heridos por el pasado, por malas decisiones o por situaciones provocadas por uno mismo o por los demás.
¿Cómo romper ese miedo de los jóvenes a contar lo que les sucede?
Existen muchos espacios donde personas y amigos que han vivido una experiencia de fe buscan compartir como Dios los levantó en los momentos de fragilidad. Sin embargo, hace falta que los jóvenes sientan el deseo de buscar una seguridad que no sea pasajera ni basada en lo que el mundo ofrece.
En la Semana Santa contemplamos como Jesús enfrenta el dolor: no lo maquilla, no lo minimiza, ni huye de él. Su amor es mucho más grande que cualquier miedo, y su convicción supera incluso los momentos de mayor fragilidad.
¿La iglesia está cumpliendo el rol de acercarse a los adolescentes o falta algo?
No existe nada perfecto ni planes estrictamente definidos; es necesario ir adatándose a los tiempos. Sin embargo, en la Arquidiócesis de Cuenca contamos con una guía clara: el Plan de Pastoral, donde se establecen las principales líneas de acción.
Este plan no se limita únicamente al acompañamiento de los jóvenes; parte, ante todo, de mirar la realidad en la que vivimos y de caminar junto a las personas, compartiendo sus dificultades. La finalidad es ayudarles a descubrir que Dios siempre está atento a lo que sucede y que, en todo momento, está dispuesto a brindarnos una nueva oportunidad para levantarnos.
¿Qué es más complicado llegar con el mensaje de Dios a los jóvenes o a los adultos?
Considero que, en muchos casos, resulta más complejo evangelizar a los adultos que a los jóvenes. Los niños y jóvenes suelen mostrarse más abiertos a escuchar y a asimilar nuevos mensajes; en cambio, el mundo adulto está estigmatizado, se queda con lo que tiene y no se esfuerza por ir más allá.
¿La fe en los jóvenes se ha visto afectada por el uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías?
Existe un sector de la sociedad que tiende a cuestionar o rechazar todo, enfocándose únicamente en lo negativo. Sin embargo, es necesario comprender que debemos adaptarnos a los tiempos y a los avances tecnológicos. Actualmente, la iglesia reconoce la importancia de utilizar estas herramientas como medios para la evangelización.
No podemos cerrar los ojos ante esta realidad. La Inteligencia Artificial (IA), por ejemplo, es una herramienta valiosa que debemos aprender a usar de manera adecuada. Quien no se adapta a las nuevas tecnologías corre el riesgo de quedarse rezagado en el tiempo.
¿Cuál sería el mensaje a los fieles en Semana Santa?
Cada Semana Santa debería ser una experiencia distinta, que nos permita dejarnos abrazar por Dios, quien nos invita a levantarnos y seguir adelante. Todos los seres humanos atravesamos momentos de fragilidad, por eso, es importante preguntarnos cuanto hemos crecido desde la Semana Santa anterior hasta hoy.
La invitación es a levantarnos con Jesús hacia una vida nueva, a comenzar a vivir de una manera diferente. El sueño de Jesús es transformar la realidad en la que vive el ser humano, y ese es el desafío que nos propone a cada uno de nosotros.
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