Motivo de honda preocupación ha sido el que, desde hace algunos años, de manera anómala, han proliferado puestos para vender alimentos preparados junto a las vías públicas, frecuentemente en las mismas aceras, sin tener lugar en donde los clientes puedan parquear los carros que, en consecuencia, ocupan para ello la carretera y ocasionan serios problemas y accidentes. No ha habido autoridades que se ocupen de controlar y regular esto. Muestras deplorables son la Circunvalación Sur y la vía a Paute en el sector de El Cabo en donde dos y tres columnas de vehículos estacionados son un obstáculo y peligro para el tránsito.
A cualquier persona se le ocurre abrir su chingana, construye un cuartucho o pone un “techo” de plástico en la vereda, sin respetar retiro y sin pedir permiso a nadie, muchas veces sin agua ni servicios higiénicos y comienza la venta de alimentos desaseados, con vajillas “lavadas” en un balde de agua sucia que a la vez sirve para lavar también las manos de los dichos vendedores, gente sin la menor idea de aseo. A poco se llena la avenida o carretera de compradores que, sin conciencia del problema que ocasionan, atestan la vía de vehículos y luego arrojan vasos, botellas, desperdicios diversos, etc. en las aceras y vías.
Cuando será que alguien se empeñe en poner fin a este relajo. Se necesita de manera urgente regular adecuadamente para que si alguien quiere trabajar en la venta de alimentos lo haga decente e higiénicamente y sin causar dificultades en el tránsito. Que tenga lugar para estacionamiento, como es en la vía a Gualaceo y en cualquier lugar civilizado, agua potable para la preparación y para el aseo, que se les instruya en la forma de trabajar de acuerdo con las normas elementales de higiene.
En la población de El Cabo vero que se ha señalizado para indicar que solamente se puede estacionar a un lado de la vía y, sin embargo, los vehículos lo hacen en ambos lados inclusive a vista y presencia de los policías de tránsito sin que a nadie, ni a unos ni a otros le importe la dificultad que ocasionan. Esperemos que tanto los conductores como las autoridades tomen conciencia de que son responsables de las dificultades y obstáculos que ocasionan. (O)









