Los feriados

Incluido el decretado por Semana Santa, a menos de ocho días Cuenca tendrá otro feriado por su aniversario de fundación; y, como ocurrirá en el resto del país, otro, por el Día del Trabajo, está en camino y durará cuatro días.

Muchos dicen que Ecuador es el país de los feriados. A los previstos en la agenda prevista para estos eventos, el gobierno suele sumar uno o dos días más.

¿El motivo? En teoría, para reactivar la economía, para favorecer el movimiento turístico, actividad a la cual se le rebaja el IVA, que, se sobrentiende, también debe beneficiar a los turistas. Pero, ¿ocurre esto en la práctica?

No faltan quejas y críticas en cuanto a que, contradictoriamente, en los feriados suben los precios de las bebidas, de los traslados, de ciertos alimentos preparados, con mayor fuerza de los “platos a la carta” y hasta del hospedaje.

Tampoco es para generalizar; pero de que ocurre, ocurre. No se opta por obtener ganancias gracias al volumen de ventas, sino por elevar los precios, hasta cobrando demás por el ingreso. Se cae así en la típica costumbre de que “hay que aprovechar la ocasión”.

De otro lado, ¿cuán provechosa resulta tener feriados largos casi uno tras de otro?

¿Los ecuatorianos, no todos por su puesto, tienen la capacidad económica como para “darse tantos gustos”; o muchos prefieren descansar en casa?

Según reportes sobre el feriado por Semana Santa, los resultados no son del todo favorables.

En el caso de Cuenca, según la Asociación de Hoteles del Azuay, al sector no le fue tan bien pese a la alta afluencia de visitantes. El porcentaje de ocupación no alcanzó el 70 % registrado en 2025.

Ocurre que ahora el sector informal de hospedaje, que se consigue por medio de plataformas digitales, gana terreno cada vez en todo el país. Es un servicio que no paga impuestos, no genera plazas de trabajo, ni requiere de permisos.

¿A qué autoridad le corresponde controlar esa competencia desleal?

REM

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REDACCION EL MERCURIO