En una entrevista, la cantante española Rosana, dijo que “el éxito no te cambia, el éxito te delata”, permite que los otros vean cómo eres.
Agradezco la frase que tomo prestada, pues expresa con absoluta claridad aquello de lo que estoy convencida, lo he reiterado en distintos espacios y lo seguiré haciendo.
Extrapolo lo dicho a aquellos que ejercen algún tipo de poder o han obtenido dinero, circunstancias y elementos a los que se les atribuye la modificación de comportamientos, sin darse cuenta que uno y otro no son nada sin el individuo que los activa. Comúnmente en el vulgo se suele decir: el poder o la plata le han cambiado; o la plata y el poder corrompen, lo que implica librar de responsabilidad a quien lo ejerce o la obtiene.
Ejemplos tenemos muchos a lo largo de la historia pasada y reciente de individuos que en ámbitos transitorios de poder se delatan.
Este es un nuevo llamado a no perder la perspectiva, a tener claro que, la persona abusiva, maniquea, irrespetuosa, mentirosa, corrupta, grotesca, deshonesta, tramposa, etc. no se vuelve tal, se delata cuando las condiciones se dan. (O)









