Pese a la insistencia de los sectores productivos, el presidente Daniel Noboa decidió que el toque de queda, que regirá del 3 al 18 de abril del 2026, no tendrá ningún tipo de excepción para las empresas, por lo que no se emitirán salvoconductos.
En el argumento del Decreto Ejecutivo 370, con el que se estableció el toque de queda, el Gobierno recalcó que en este caso debe primar el bien común y se recalcó que emitir salvoconductos complicaría el trabajo de la fuerza pública y la distraería de su objetivo principal: contrarrestar la actividad de estructuras criminales.
“La emisión de salvoconductos para múltiples sectores genera una diversificación de las actividades de control policial, lo que implica una dispersión de recursos humanos y logísticos, que resta capacidad operativa”, se afirma en el documento.
Durante el horario que rige el toque de queda, de 23:00 a 05:00, solo podrán movilizarse dos sectores: servicios de salud de la red nacional de salud pública integral y la red privada complementaria; y la fuerza pública, entidades complementarias de seguridad y servicios de gestión de riesgos, emergencias y desastres.
Comparan la medida con la pandemia
Desde los sectores productivos comparan al toque de queda con la pandemia, por los niveles de pérdidas económicas, sin embargo, se destaca que durante la restricción a la movilidad por la COVID-19 se emitieron salvoconductos que permitían la movilización de las mercancías.
Miguel Ángel González, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, resaltó que, tanto en la pandemia, como con el toque de queda, los negocios más afectados son los pequeños, los que viven del «día a día» y los trabajadores informales.
“Para estos sectores, la restricción de movilidad representa una condena, al no contar con mecanismos para generar ingresos diarios, especialmente para aquellos que operan en horas nocturnas”, señaló González.
Pérdidas millonarias
Según estimaciones de la Cámara de Comercio de Guayaquil, aproximadamente el 73% de las empresas con actividad nocturna reportaron efectos negativos durante el toque de queda que rigió del 15 al 30 de marzo pasado, con una reducción promedio de sus ventas del 40%.
En los casos de negocios que dependen exclusivamente de la noche, las caídas en las ventas alcanzaron entre el 70% y el 80%; solo en Guayaquil, se estima que la ciudad podría perder hasta 25 millones de dólares por cada día de toque de queda.
Desde el sector exportador también mostraron su preocupación por la situación; por ejemplo, la Cámara de Acuacultura recalcó que el toque de queda agravará el represamiento de camarón que actualmente existe, debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán; por lo que se comprará y exportará menos producto.
No se sienten escuchados
Desde la Confederación de Restaurantes del Ecuador, su presidente, Diego Vivero, aseguró que, pese a que mantuvieron un diálogo activo con autoridades del Ejecutivo, incluyendo del Ministerio de Producción y del Viceministerio de Turismo, finalmente sus solicitudes no fueron escuchadas y el toque de queda no tendrá excepciones para el sector productivo.
Ahora piden que el Gobierno acoja sus pedidos respecto a la necesidad de que se establezcan mecanismos de compensación para los sectores directamente afectados por el toque de queda.
Los horarios se acomodan
Algunos sectores afectados por el toque de queda buscan mecanismos para continuar con sus actividades, pese a la restricción de movilidad, uno de estos es el de los espectáculos nocturnos, en Quito y Guayaquil se reprogramaron los conciertos previstos para estos 15 días.
Conciertos como los de Magneto y Mercurio, Alberto Plaza, Soda Stéreo Ecos, entre otros, ahora iniciarán a las 19:00, con el objetivo de dar tiempo al público para que se movilice a sus hogares después del espectáculo y no le alcance el toque de queda, que arranca a las 23:00.
De igual forma, las empresas que se encargan de la recolección de basura en Quito y Guayaquil realizaron cambios para garantizar el servicio, en Emaseo, de la capital, se recalcó que el 40 % de los residuos se recogen en el horario que ahora estará restringido.







