Magnifica Humanitas

Como una prueba más de que cursamos el tercer milenio, el mundo se encuentra convulsionado por muchos acontecimientos que son prueba del gran avance tecnológico y al mismo tiempo de la turbulencia extendida en muchas regiones, en donde la vida humana tiene inferior precio que la economía del hiperconsumismo, el apoderamiento de las materias primas y el uso de la geopolítica con el norte del dominio estricto y lacerante de los demás. 

La nueva encíclica del papa León XIV se titula “Magnifica Humanitas” y trata sobre la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial. Se la firmó l 15 de mayo y publicada el 25 de mayo de 2026. El Pontífice, aborda cómo la Iglesia debe responder a la era de la inteligencia artificial y enfatiza que la tecnología no es neutral, debe servir al bien común, y advierte sobre la automatización extrema y la deshumanización del trabajo. Además, pide una regulación internacional de la IA y subraya que los algoritmos no pueden reemplazar la libertad y la compasión humanas. 

La encíclica es muy oportuna y necesaria, porque toca un tema que cada vez es más presente en nuestras vidas.  Considero que la idea de poner límites éticos a la IA es fundamental, sobre todo para preservar la dignidad humana. Y también es grato que invite a un diálogo global, porque esto no es solo un problema de un país, sino de toda la humanidad. 

Nos enfrentamos a un uso intenso en todos los estratos de las sociedades y grupos etarios de este instrumento que impide el desarrollo de la creatividad, la curiosidad, la capacidad de explorar y de imaginar y con una afectación severa en lo laboral de los seres humanos, profesionales de todos los campos y ciencias, que son desplazados sin ninguna consideración para incrementar el mundo de los desempleados y con ello surge hambre en las sociedades con críticas consecuencias por no respetar un marco ético para que gobiernos, educadores y empresas se comprometan a considerar a la tecnología al servicio de la humanidad y no viceversa, respetando a una sociedad más equilibrada,   porque no denominarla tecnología humanizada, con una educación que fomente el pensamiento crítico y la creatividad, y que no dependa solamente de fríos algoritmos. El Papa dijo: “tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos”. (O)

Dr. Eduardo Sánchez

Dr. Eduardo Sánchez

Doctor en Química por la Universidad de Cuenca. Excatedrático de la Universidad de Cuenca. Director del Proyecto “Reproducción de orquídeas por semillas”. Conferencista y articulista internacional.