Krishnamurti fue un pensador nacido en la India, conocido por defender la libertad y el autoconocimiento, al que leía con mucha curiosidad cuando estaba en el último año del colegio y al que ahora he vuelto a releer. Este filósofo dice que ninguna religión puede conducir a la verdad, sino que cada persona debe descubrirla por sí misma; cada uno, por su cultura y educación, debe comprender este conocimiento y debe acudir a la meditación y a la introspección.
Krishnamurti es uno de los pensadores más influyentes del siglo XX y desempeñó un papel espiritual trascendental. Decía que lo más importante es la libertad interior y sostenía que todos nosotros vivimos condicionados por las creencias, los miedos y los prejuicios; mientras estemos atrapados por estos condicionamientos, no podremos vivir en paz. Él creía «en la comprensión profunda que surge del estudio».
Este maestro espiritual enseñó la importancia de la observación sin juicio; por esto, nos invitaba a observar y analizar nuestros pensamientos y emociones. Él siempre habló del miedo, del conflicto y de la violencia, ya que nacen de la mente humana; por esto, decía que lo más importante es la transformación de cada persona con la superación de cada uno para vivir con mayor conocimiento y desarrollar una relación más profunda con los demás.
A pesar de que este pensador espiritual vivió hace muchos años, todavía se le busca y se le lee para adquirir sus conocimientos, porque siempre nos enseña a conocernos a nosotros mismos y a vivir en profunda libertad. De tal suerte que su mensaje sigue siendo actual; hasta hoy, su pensamiento enseña que el cambio no está afuera, sino dentro de cada persona, lo que significa adoptar nuevas creencias y pensamientos, llamando a una transformación espiritual. (O)






