Dice una lección budista que los ríos cambian, las nubes nunca están en el mismo lugar y, así, nuestras emociones y pensamientos cambian con frecuencia. Queremos que los momentos dolorosos desaparezcan, pero luego llega otro momento y la vida cambia. Detener el cambio es imposible, por lo que se aconseja valorar cada momento y aprender a vivir con más serenidad, dejando de aferrarnos al pasado y de preocuparnos por el futuro.
El budismo aconseja vivir con más serenidad, abriendo las puertas a un nuevo comienzo. Siddhartha Gautama dice que comprender la impermanencia es abrir un camino hacia la sabiduría, porque nada permanece igual. Por esto, la vida está llena de posibilidades de renovación y transformación. No somos lo mismo que ayer y en el futuro no seremos igual que hoy; el cambio es la esencia de la vida.
Un pensamiento budista dice que no se puede controlar lo que sucede, pero sí podemos relacionarnos con las experiencias. Es mejor examinar cada experiencia y las ideas, y cuando estas conducen al bienestar y a la tranquilidad, aceptarlas y vivirlas. El budismo aconseja vivir en el tiempo presente y comprender que todo cambia.
El budismo afirma que muchas veces nos dejamos influenciar por el miedo, la ira, el mal genio y la ignorancia, y no podemos ver las cosas tal como son. Por esto, nos enseña a comprender nuestra propia mente. Dice que los momentos felices pasan, pero que también pasan los momentos difíciles; por esto, hay que aprender a vivir con equilibrio. Se trata de vivir con mayor claridad, paz y amor. (O)









