Siniestros viales, un mal a paso rápido y sin freno

Un aumento en los siniestros de tránsito se registra en las carreteras y ciudades de Ecuador. Aunque las cifras varían según la época del año, varios corredores viales se mantienen entre los más peligrosos del país debido al alto número de personas lesionadas y fallecidas.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) presentó un análisis pormenorizado sobre las emergencias viales ocurridas durante el primer trimestre de este año.

El reporte detalla estadísticas críticas y confirma que los choques son el tipo de accidentes más frecuentes. Las cifras son alarmantes. Durante los primeros tres meses del año, Guayas y Pichincha, principalmente en sus capitales, Guayaquil y Quito, concentraron la mayor cantidad de víctimas a escala nacional.

Los datos revelan un panorama preocupante en estas zonas de alta densidad poblacional.

La peligrosidad en Guayaquil y Quito

Guayas se ubicó como la provincia con mayor incidencia de siniestros, al registrar un total de 1.610 personas lesionadas y 183 fallecidas entre enero y marzo de 2026. Esto equivale a más del 30 % de las muertes viales a escala nacional.

Pichincha ocupó el segundo lugar con 675 personas lesionadas y 103 fallecidas en el lugar de los hechos. Esta tendencia da continuidad al cierre de 2025, año en el que la provincia contabilizó más de 4.100 siniestros de tránsito.

A escala cantonal, Guayaquil y Quito sobresalen significativamente frente al resto del país. Ambas ciudades concentraron, de manera conjunta, el 42,44 % del total de las víctimas reportadas durante este periodo de tres meses.

Guayaquil lideró el impacto cantonal con un total de 1.272 víctimas, distribuidas en 1.179 personas lesionadas y 93 fallecidas. En Quito, donde las avenidas Simón Bolívar y Mariscal Sucre son consideradas los puntos más críticos, se registraron 695 víctimas: 615 lesionadas y 80 fallecidas.

Otras ciudades

Otras provincias con cifras relevantes fueron Santo Domingo, que reportó 135 personas lesionadas y 44 fallecidas, y Tungurahua, cuya capital, Ambato, registró 103 lesionadas y 24 fallecidas.

No obstante, el informe destaca que Guayaquil y Quito registran una tasa de mortalidad por cada 100 siniestros inferior al promedio nacional. Respecto de las causas, el factor humano sigue siendo la principal amenaza, ya que la impericia y la imprudencia de los conductores representan el 38,19 % del total nacional, con 1.829 casos. El exceso de velocidad se ubicó en segundo lugar con 1.153 reportes, E25 se consolida como una de las rutas más peligrosas de la red vial.

Este corredor, que conecta la Costa y la Sierra a través de Quevedo, Ventanas y Babahoyo, registra una elevada concentración de siniestros debido a su intenso flujo de pasajeros y carga pesada.

El reporte de la Agencia Nacional de Tránsito

De acuerdo con los datos más recientes de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), entre enero y mayo de este año se registraron un total de 8.718 siniestros viales, los cuales dejaron un saldo de 7.475 personas lesionadas y 1.022 fallecidas.

Esta estadística equivale a una víctima mortal cada 3,4 horas y consolida una tendencia sostenida en el tiempo: el país cerró el año 2023 con 2.373 fallecidos y el 2025 con 2.354.

Un informe del Banco Mundial correspondiente a 2025 ubicó a Ecuador como el tercer país más peligroso de América Latina y el Caribe en materia de seguridad vial. Más allá del drama humano, las repercusiones económicas son profundas.

El organismo internacional estima que los accidentes de tránsito generan un costo socioeconómico anual de 5.480 millones de dólares, equivalente al 5,02 % del producto interno bruto (PIB).

De esa cifra, el Estado asume directamente alrededor de 267 millones de dólares destinados a la atención médica de emergencia, pensiones e indemnizaciones para las personas afectadas.

Vía Ambato – Riobamba, entre las más peligrosas

Tungurahua registra un incremento del 9 % en los siniestros de tránsito hasta mediados de mayo de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Según datos oficiales del ECU911, los percances viales aumentaron de 1.998 a 2.170 casos, encendiendo las alertas en la región central del país.

Entre las localidades más afectadas destaca el cantón Mocha, que lidera el repunte con un incremento del 42 %, mientras que Ambato experimentó una subida del 7 %, al pasar de 1.568 a 1.679 incidentes. Paralelamente al incremento en el número de siniestros, las autoridades locales muestran una profunda preocupación por la gravedad de sus consecuencias.

Mientras los operativos de control de la Dirección de Movilidad de Ambato lograron reducir en un 8 % los accidentes relacionados con el consumo de alcohol, los siniestros provocados por la impericia, específicamente por la distracción con teléfonos celulares y el descuido del entorno vial, aumentaron un 12 %.

Asimismo, los controles de la Policía Nacional de la Zona 3 evidencian que el mal estado técnico-mecánico de los vehículos continúa siendo un factor recurrente de riesgo en las vías. Ante este panorama, que ya cobró la vida de 18 personas en Ambato durante 2026, las entidades articulan nuevas estrategias de prevención.

Mauricio Bayas

Mauricio Bayas