A pesar de ser una de las áreas recreativas de mayor extensión del norte de la ciudad, el parque Miraflores se encuentra en evidente abandono, con espacios deteriorados por la falta de mantenimiento y serios problemas de inseguridad.
El parque cuenta con diversos espacios destinados al deporte, como la pista atlética Jefferson Pérez, donde entrenan atletas nacionales e internacionales. Además, dispone de varias canchas, entre ellas una de césped sintético, para la práctica de disciplinas como fútbol, baloncesto y ecuavoley.
Sin embargo, en la mayoría de las canchas ya no existe señalización, los arcos presentan mallas destruidas y faltan tableros de baloncesto, así como postes adecuados para el ecuavoley.
Carlos Tamay, vecino del sector, manifestó su preocupación por esta situación. Señaló que, cuando llueve, las canchas de ecuavoley se cubren de lodo, lo que impide su uso y genera condiciones insalubres debido a la proliferación de mosquitos.
Otro problema es el estado de los juegos infantiles, pese a que algunos han recibido mantenimiento. En el lugar se observan columpios sin asientos, pasarelas sin tablones y resbaladeras oxidadas.
Asimismo, las casetas que funcionan como baños públicos permanecen cerradas, y sus alrededores han sido ocupados de forma improvisada por perros callejeros que deambulan por el parque.
Delincuencia

Los problemas no son únicamente estructurales, sino también de seguridad, a pesar de la presencia de dos guardias encargados de resguardar el espacio.
Gloria Méndez, moradora del sector, asegura que en el área donde se encuentra el templete y el monumento al papa Juan Pablo II —quien visitó el sitio en 1985— se reúnen personas que consumen alcohol y otras sustancias. “No podemos transitar en la noche por el miedo a ser asaltados o que ocurra algo peor”, señaló.
Lo preocupante, según los vecinos, es que dentro del parque funciona una Unidad de Policía Comunitaria (UPC), la cual no contaría con el personal suficiente para atender emergencias.
Jorge Urgilés, otro vecino del sector, indicó que la falta de patrullajes se suma al problema de las luminarias, que fueron reparadas recién después de varios meses sin servicio. Expresó su preocupación de que las fallas se repitan, ya que la oscuridad es aprovechada por delincuentes.
Finalmente, los moradores señalan que el parque también enfrenta la falta de más recipientes de basura, camineras con cuarteaduras e incluso un ágora de piedra que se deteriora sin recibir uso ni mantenimiento.
Constantes pedidos sin respuesta
Los directivos del barrio Santa Ana de los Cuatro Ríos, ubicado en la zona del parque Miraflores, expresan su malestar por la falta de respuestas concretas de las autoridades para ejecutar mejoras en este espacio público.
Según los moradores, se han enviado varios oficios solicitando el mantenimiento integral del parque, la reparación de los sistemas eléctricos y el fortalecimiento de la seguridad en la zona.
José Morales, presidente del barrio, señaló que además existe otra problemática durante los fines de semana, cuando el parque se convierte en una especie de mercado informal debido a la presencia de vendedores ambulantes, lo que genera molestias por la falta de control y limpieza del área.
“He sido presidente del barrio durante tres años y no se ha hecho nada. Recién el pasado miércoles la empresa eléctrica acudió para reparar algunas lámparas, pero el resto de problemas continúa agravándose”, afirmó.
Los vecinos anunciaron que mantendrán una reunión hoy para coordinar acciones y exigir la intervención de las autoridades competentes.
- El papa Juan Pablo II presidió en 1985 una ceremonia eucarística en el templete del parque Miraflores.
- Hace dos meses, el Municipio inauguró en este parque un monumento al deportista olímpico Daniel Pintado.
- Los moradores también solicitan mayor control del tránsito en el tramo de la avenida De Las Américas que atraviesa el parque.
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