Verónica Sarauz, esposa de Fernando Villavicencio, político que fue asesinado en agosto del 2023, seguirá actuando como acusadora particular en el caso Magnicidio FV, esto pese a las hijas de la víctima y la fiscal del caso solicitaron que se la separe por su relación con uno de los supuestos victimarios, José Serrano, y por haber filtrado información.
El juez Geovanny Freire señaló que aceptar la tesis planteada por las hijas de Villavicencio sería admitir que Sarauz cometió un delito, sin una investigación previa y sin que sea juzgada, lo cual no se le está permitido.
“Una decisión de semejante naturaleza implicaría crear una nueva forma de la institución procesal, sin respaldo legal expreso, sustituyendo la voluntad del legislador, por un criterio jurisdiccional que depondría claramente los límites de la función policial”, afirmó el juez.
Además, el juez puntualizó que tampoco le puede retirar su calidad de víctima en este caso.
Esto pese a que la fiscal del caso, Ana Hidalgo, también presentó pruebas de cómo Verónica Sarauz ha boicoteado el proceso y de cómo filtró información que, en algunos casos solo se le entregó a ella, en calidad de acusadora particular y víctima.
Apoyo a Serrano
Según denunciaron las hijas del candidato presidencial, Verónica Sarauz, tras la muerte de su esposo, mantuvo acercamientos con María Paula Christiansen, esposa del procesado José Serrano.
En conversaciones que se encontraron en el celular que Christiansen, Sarauz habría entregado información del caso a la esposa de Serrano e incluso aceptó emitir una carta de apoyo al exministro, para ayudarle en el proceso migratorio que le siguen en Estados Unidos.
Para Tamia y Amanda Villavicencio, el mantener a Sarauz en calidad de acusadora particular le seguirá dando acceso a información privilegiada sobre el caso, la cual, según los chats, es transmitida directamente a Christiansen, esposa de José Serrano, quien es investigado como autor intelectual del asesinato.












