Hiperpresidencialismo

La Universidad del Azuay y la Universidad Andina Simón Bolívar me dieron el honor de firmar, con su sello editorial, el libro: Hiperpresidencialismo a la ecuatoriana. Mi respeto a sus profesores y administrativos. Lo hicimos juntos.

En el país hay que tomarse en serio los derechos, las libertades y la organización del poder. No cabe seguir en la fórmula descarnada de hacerse del poder; al contrario, se necesita pensar en cómo reconfigurar el poder. En cómo limitarlo. Los retos de la sociedad son retos que inician por entender que hay una democracia fragmentada, una república cada vez más de mínimos y un sentido de pertenencia escaso. Los delincuentes quieren las instituciones democráticas (órganos, poderes, comunidades) para delinquir, atacar, insultar y hacerse del botín. No para mejorar el rendimiento de la sociedad, ni para el progreso, ni para el desarrollo. Todos lo hemos visto.

Seamos serios. El Ecuador enfrenta un cambio de época, distinto de un cambio de tiempo. El cambio de época supone un no retorno, un no regreso, una reconfiguración, una ruptura con lo anterior. El cambio de tiempo, tan solo una suspensión y un regreso. Vivimos el primero: un cambio de época que debe entender de bemoles y desafíos, de las urgencias y necesidades del Estado, de lo que no puede esperar.

Afianzar la república, darle sentido a la democracia, volver a los sustantivos por encima de los adjetivos, profundizar los límites al poder, eliminar el Consejo de Participación, hacer que la Constitución sea un instrumento que frene al poder y no que lo auspicia, y terminar con las fórmulas autocráticas es una tarea que nos convoca. Nos convoca como seres humanos, no como juristas.

El libro trae esta reflexión y aún más: un propósito nacional. El país debe dejar de unirse para que gane un equipo de fútbol; tiene que unirse para que triunfen la democracia, los derechos y las libertades. Tiene que unirse con un propósito nacional para terminar con el hiperpresidencialismo a la ecuatoriana. A la ecuatoriana. Sí. A la ecuatoriana que busca pasarse los semáforos en amarillo y en rojo. Pasarse los controles. Pasarse los límites. Pasarse los frenos. Hay que ser serios. (O)

@jchalco

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.