Para los críticos y el público en general la película más grande de todos los tiempos es el “El Padrino” (1972) dirigida por Francis Ford Coppola, adaptada con maestría de la novela homónima de Mario Puzo, quien participó directamente en la redacción del guion, lo cual le hace a la cinta muy parecida a la historia escrita sobre la tradición mafiosa de los Corleone.
El diario de Ana Frank, historia de una niña judía que se escondió con su familia y otras personas en los subsuelos de un edificio en Amsterdam en la segunda guerra mundial desde 1942 hasta ser descubierta en 1944, fue llevada al cine en 1959 por el director George Stevens y luego, en la versión alemana de 2016, por Hans Steinbichler. La autora del libro, la propia Ana, escribió con detalle las notas que su padre Otto recopiló en ese tiempo sobre la trama de la vida en el escondite, las tensiones y el horror del Holocausto, reflejándose esta historia en la película como una pincelada.
Harper Lee, (Alabama 1926) escribió la célebre novela “Matar a un Ruiseñor” (1960) llevada al cine por el director Robert Mulligan (1962) con la soberbia actuación de Gregory Peck, en el papel del abogado que defiende a un hombre negro acusado injustamente de violar a una mujer blanca, posee un enfoque muy bien concebido de la discriminación racial y las obsecaciones enraizadas en la comunidad de esa epoca.
En estos días de la presentación de “La Odisea” en la adaptación extraordinaria del director inglés Christoper Nolan antecedido de éxitos como El caballero oscuro (2008) con Heath Ledger actuando como el Guasón ganador del Óscar póstumo como Mejor Actor de Reparto, o el laureado film Oppenheimer (2023), este arreglo al poema épico de Homero, narra el largo viaje de 10 años de regreso de Odiseo o Ulises (en la versión latina de la obra) a la isla de Ítaca luego de terminar la guerra de Troya.
Vi la película y confieso que me costó entrar en ritmo durante los primeros minutos, para luego sentir la intensidad de Nolan al dirigir sus filmes; las tomas de adentro hacia afuera intercalando escenas del presente y el pasado con lo cual armó un poema visual, sustentado en el tenebrismo de los relatos de aventura.
En el poema épico en el cual Homero construyó con majestuosidad el viaje de Odiseo quien enfrenta a hechiceras, brujas, monstruos de varias cabezas, sirenas ofuscadas en las traiciones, serpientes gigantes, vientos huracanados, en la versión moderna de Nolan, con ciertas variantes, adapta con lucidez la esencia de este trabajo escrito durante el siglo VIII a. C.
Reportes varios en el mundo observan el entusiasmo de los jóvenes en llegar a descubrir estas obras clásicas, lo que en Ecuador todavía sigue siendo incipiente comparado, por ejemplo, con lo sucedido en Inglaterra en donde las últimas semanas más de 40.000 ediciones de La Odisea se han vendido. Películas construidas con riguroso apego a los contenidos originales de las novelas, poesías, cuentos, relatos, reflejadas en libros o escritos clásicos, son muy pocas, y esta es una de ellas. Hay que verla. (O)









