Camila Zhingri resistió la presión y le dio a Azuay el oro en karate

La karateca azuaya Camila Zhingri (C) durante la premiación de los Juegos Nacionales. Foto: Ismael Alvarado

Camila Zhingri tuvo que esperar unos minutos más para poder celebrar. La karateca cuencana había terminado su combate con la certeza de haberlo dado todo, pero una apelación mantuvo en suspenso la definición el martes 11 de agosto de la categoría -61 kilogramos de kumite de los Juegos Nacionales Prejuveniles Azuay 2026.

Al final, la decisión se confirmó y la representante azuaya pudo levantar los brazos. El oro era suyo y Azuay sumaba una nueva medalla dorada en casa.

La jornada de ayer tuvo un ingrediente especial para Zhingri. Enfrente estaba Renata Idrovo, representante de Pichincha, una de las provincias con mayor tradición y nivel competitivo en el karate nacional. La cuencana apeló a su experiencia, pero sobre todo a la confianza que recibió desde las gradas del Polideportivo de Totoracocha.

“La verdad, solo fue confianza. No tuve confianza hasta el final”, contó Zhingri en diálogo con Diario El Mercurio después de asegurar el primer lugar.

Para llegar hasta la pelea por el oro, la karateca tuvo que superar alrededor de cinco combates. Cada victoria la acercó a una final en la que la presión aumentaba, pero también el respaldo.

Desde las gradas, sus compañeros no dejaron de alentarla. Algunos incluso llegaron con letreros preparados especialmente para acompañarla durante el combate. Su familia también estuvo pendiente de cada movimiento y se convirtió en otro impulso para la joven deportista.

“Estoy muy orgullosa. Quiero agradecer a Dios, a mi familia, a mi mamá, a mi hermana y a mis compañeros, que siempre confiaron en mí”, expresó.

La celebración, sin embargo, tuvo que esperar. Después del combate se presentó una apelación y por unos instantes Zhingri sintió que el oro podía escaparse. “Me puse muy nerviosa porque sentí como que ya me estaban arrancando la medalla de las manos”, confesó.

La resolución al final favoreció a la azuaya y el resultado quedó confirmado. La tensión dio paso a la alegría y Camila pudo festejar junto a sus compañeros y familiares.

La medalla tiene además un significado especial porque llega después de un proceso que la ha llevado a conseguir resultados tanto en competencias nacionales como internacionales. A sus 15 años, Zhingri ya conoce lo que significa competir bajo presión y responder en los momentos decisivos.

En la final, la definición fue cerrada ante Renata Idrovo y ambas competidoras terminaron igualadas en el marcador. Sin embargo, la actuación de la azuaya fue suficiente para quedarse con la presea dorada. “La competencia más importante ya me llevo la dorada”, dijo con una sonrisa al referirse a lo que resta de la temporada. (D)

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Ismael Alvarado

Ismael Alvarado

Licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación Social con experiencia en coberturas deportivas de todas las disciplinas a nivel nacional. Producción y contenido para medios digitales.