Cuenca, rebasada por el tráfico

En Cuenca la movilidad es un problema verdaderamente serio, complejo, sobre el cual urgen soluciones planificadas, técnicas, no políticas ni coyunturales.

No es que recién lo descubren. Viene desde hacía algunos lustros. Cada cierto tiempo ha sido puesto al debate. Se han realizado múltiples estudios, hasta con apoyo internacional.

Empero, ha ido en aumento. Vale preguntar: ¿es que ya colapsó? ¿Está a punto de colapsar?

Estudios hechos por los grupos Ciudad, Territorio y Movilidad; y la Universidad de Cuenca, son reveladores; una especie de luz roja que advierte sobre el peligro de que la movilidad termine envolviendo a la ciudad en una “telaraña motorizada”.

El parque automotor es el más alto del país comparando la población de la ciudad. Crece cada año. En estos últimos meses habrá aumentado más, considerando que mucha población del país, aun del exterior, se ha asentado en Cuenca. Uno de los motivos de esa resolución familiar es por la inseguridad que hay en otras provincias.

Solo pensar que, según los referidos estudios,   se registran 1,5 millones de viajes diarios y cada habitante realiza, en promedio, 3,7 desplazamientos, presagia que pronto la movilidad será similar a que la soportan Quito y Guayaquil. Es que si en el 2000 el tiempo de viaje era de 22 minutos, ahora es de 34; en algunos casos hasta de una hora.

No resulta descabellado decir que el transporte urbano de pasajeros, incluyendo el que brinda el tranvía, desbordó la realidad.

Agréguese la incorporación masiva de motocicletas, conducidas con una irresponsabilidad incalificable.

Además, miles de habitúes de la ciudad prefieren vivir en las áreas urbano-rurales, y rurales mismo. Casi todas van y vienen a la urbe en vehículo por varias razones.

He allí un problema que deben abordar los candidatos para alcalde. No queda sino exigirles, retarles a que digan cómo, cuándo, con qué, entre quiénes, piensan enfrentarlo.

REM

REM

REDACCION EL MERCURIO
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