Sin ruido

“Camino con pasos sin ruido” es una frase que encontré en el libro de Irene Vallejo, El silbido del arquero. Al leerla imaginé la escena a la que hacía referencia, pero en seguida me transportó a aquellas en las que incomodan los pasos ruidosos.

Algunos pensaran que lo que voy a compartir puede ser fruto de manías o consecuencias de un TOC, quizá los más benévolos coincidan en que caminar sin hacer ruido es una señal de respeto, por ejemplo al entrar en un templo, sobre todo si hay una ceremonia iniciada, a una reunión que está en desarrollo, a un velorio, a una habitación de hospital.

Quienes usan zapatos bajos y cerrados en general no tienen que ocuparse de que no suenen al caminar, sin embargo los hay con suela de goma que chirrían, de tacones que provocan repiqueteo, sandalias o chanclas que producen golpeteo contra la planta del pie y pasos que resuenan simplemente por la forma de pisar.

En general esos y otros ruidos evitables son inoportunos, si me molestan es mi problema, pero generar malestar en otros es el suyo.

Si va a alguno de los sitios mencionados y otros por el estilo, evite el calzado con el que Usted hace ruido o camine en puntillas por consideración a los demás, hay formas más elegantes para hacerse notar. (O)

Dra. Tatiana Neira

Dra. Tatiana Neira

Doctora en Jurisprudencia y Abogada. Docente universitaria y ciudadana comprometida con la defensa de los Derechos Humanos. Articulista de medios de comunicación.