Terremotos, expertos y miedos

Los terremotos ocurridos en junio de 2026 en Venezuela; en agosto en Colombia, han desatado una serie pronunciamientos que estarían creando incertidumbre y temor entre la población ecuatoriana.

Fieles a su agenda de buscar reacciones ante cualquier fenómeno natural, ni se diga tras un terremoto, los medios de comunicación se encargan de buscar “expertos” para que hablen lo que a bien tengan.

En un mundo donde abundan los expertos de todo y para todo, sus incongruencias y contradicciones abonan a ese grado de incertidumbre y miedo.

Se entiende que quienes deben hablar de ese tema son, en especial, los vulcanólogos. Y en el Ecuador hay pocos, como pocos habrá entrevistadores que conozcan la materia como para formular preguntas pertinentes.

Propagar, a pretexto de informar, la versión de “algún entendido” de que ahora el turno para que ocurra un terremoto es del Ecuador, porque “viene bajando desde el norte” (Colombia), y señalando hasta la región donde se producirá, es una supina irresponsabilidad, cuando no, idiotez.

Con la credibilidad que le otorga su experiencia, su seriedad, su capacidad académica, el vulcanólogo ecuatoriano, Hugo Yepes, es terminante al decir que los terremotos no se pueden predecir; que ninguno da paso a otro, si bien hay riesgos de que   puedan ocurrir “de aquí a 10 o 100 años, a 10 meses”.

Incluso el hecho, de buena fe, de informar a la ciudadanía sobre cómo debe actuar ante un terremoto, de por sí produce miedo y preocupación; y de lo que más está imbuida es de miedo a causa de la inseguridad.

Más bien, es momento de revisar sobre cómo está el Código de la Construcción; sobre qué acciones desarrollan los municipios sobre los usos del suelo y en las zonas vulnerables.

El Ecuador vive en una zona sísmica. De allí la responsabilidad del Estado y de los gobiernos locales para disponer de políticas que permitan acciones prácticas y legales.

REM

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REDACCION EL MERCURIO