La CIA estaría involucrada en ataques a pescadores de Ecuador

La participación de militares estadounidense en los ataques a embarcaciones de pescadores de Ecuador, entre enero y marzo del 2026, se confirmaría con una publicación del Washington Post, que establece que fueron parte de un programa encubierto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).

Tres embarcaciones: el Fiorella, La Negra Francisca Duarte II y el Don Maca, fueron atacadas, según versiones de los sobrevivientes, por drones y lanchas estadounidenses; fuentes del periódico informaron que estos ataques eran parte de una “operación secreta” en el extranjero, en la que el papel del Gobierno de los Estados Unidos no puede ser conocido públicamente.

Al ser consultados por el medio, el ejército estadounidense negó tener conocimiento de los incidentes; mientras, en Ecuador las autoridades guardaron silencio cuando se les preguntó sobre la supuesta participación de la CIA en estos ataques.

“Que me devuelvan al padre de mis hijos”

Según un reporte de la fundación de derechos humanos Human Rights Watch, denominado “Una alianza peligrosa: abusos, preguntas sin respuesta y cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Ecuador”, publicado el 21 de julio del 2026, 46 pescadores ecuatorianos fueron atacados por los drones estadounidenses, 8 están desaparecidos y el resto fueron detenidos y trasladados a El Salvador, de donde fueron devueltos a Ecuador.

En el Fiorella viajaba el esposo y el hermano de María Mero, quienes el 8 de enero, a las 20:00, salieron de Manta a una jornada de pesca que se esperaba que durase 25 días, sin embargo, tras más de ocho meses no se conoce su paradero.

“Lo que quiero es que me devuelven al padre de mis hijos y a mi hermano, no importa si los tuvieron detenidos, no sabemos dónde, pero que los devuelvan vivos; porque mis hijos lloran por su papá y a mí me toca decirles que se fue de viaje, que ya va a volver”, afirmó la mujer que señaló que las autoridades de Manabí ni siquiera le han receptado la denuncia por la desaparición de sus familiares.

Una patrulla los seguía

En estos ocho meses, según lo relató María Mero, la familia ha enfrentado serios problemas económicos, pues su esposo era el sustento del hogar, además, la madre del pescador desaparecido falleció, de la impresión de no saber nada de su hijo; también han sufrido intentos de estafa, supuestos abogados de derechos humanos les pidieron 5.000 dólares para llevar el caso a la justicia.

Del barco Fiorella, ocho de sus diez tripulantes permanecen desaparecidos, dos personas se salvaron porque al momento del supuesto ataque con dron se encontraban realizando labores de pesca lejos de la embarcación principal.

Antes de desaparecer, el capitán, Juan Carlos Valencia, informó a sus familiares que una patrulla estadounidense los seguía y que había drones sobrevolando el barco.

Denuncias de torturas y detenciones arbitrarias

Los tripulantes de La Negra Francisca Duarte II y del Don Maca informaron, a su llegada a Ecuador, que fueron detenidos por militares estadounidenses que los encapucharon, golpearon (patadas) y los obligaron a permanecer en una cubierta metálica caliente bajo el sol durante más de 18 horas, sin comida, ni agua.

Posteriormente, fueron entregados a la Guardia Costera de El Salvador como «náufragos» y llevados a ese país. Regresaron a Ecuador casi un mes después de que salieron a pescar, algunos con heridas de gravedad, producto de la explosión de los drones.

Falta de transparencia del Gobierno

Desde que se conoció de los ataques a los barcos ecuatorianos, ocurrido en enero el primero y en marzo los dos restantes, las autoridades del Ecuador no se han pronunciado al respecto, para Luis Altamirano, excomandante del Ejército, esto es una muestra de la ausencia de transparencia de la política de seguridad del Gobierno, en la que participa Estados Unidos, pero, se desconoce los alcances.

No tenemos claridad de cuáles son los aspectos de la cooperación de Estados Unidos, lo que sabemos es que se enmarca en la estrategia del Escudo de las Américas, pero, de la que no tenemos ningún documento público, por lo tanto, desconocemos cuáles son los lineamientos y las directrices”, señaló Altamirano.

Para el experto, tanto lo sucedido con los pescadores, como el ataque a una finca en Sucumbíos, ocurrido el 6 de marzo del 2026, en el que también estaría involucrado personal militar estadounidense, se debería estar investigando en Ecuador, tanto a nivel judicial, como en la Asamblea Nacional, pero, no se iniciado ningún proceso.

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.