Ataraxia

Si, definitivamente si, con todas las licencias creativas, Nolan alcanza una verdadera obra maestra con su adaptación de La Odisea, humaniza, tanto el personaje, cuanto la historia que, lejos del Olimpo, se desarrolla en el plano de nuestros propios procesos de crecimiento, madurez y trascendencia.

La película es genial, pero más genial aun es el efecto, almuerzos familiares, cafés entre amigos, diálogos, tertulias, debates y un largo etc. de formas de comentar, compartir y expresar una película que no deja espacio a la indiferencia.

“Ahora quiero ver su versión de Troya”, “ojalá y se le ocurra hacer La Eneida”, “hay que volver a leer a Homero”; Nolan lo logró, pues más allá del éxito de la taquilla y la crítica especializada, nos convoca al diálogo y la lectura. Volvemos la mirada a una de las cunas de la cultura moderna y; en tiempos de agitación sistémica, del estrés como plataforma cotidiana de relación, donde la tranquilidad se vende enlatada como aplicación de suscripción mensual, encontramos alternativas menos artificiales y, por tanto, más sostenibles de reconstruir la fuerza, energía y salud (física y mental): La ataraxia -imperturbabilidad del espíritu- que sostiene que la paz no es la ausencia de problemas, sino nuestra forma de procesarlos.

Epicuro sostenía que la turbación -centro natal del estrés- no nace de los hechos, sino de las narrativas a partir de los cuales los vemos, presentamos y enfrentamos; por tanto la ataraxia, lejos de ser una forma de retiro monástico o ermitaño, constituye una forma de gestión de las emociones y de interpretación de los contextos en que nos desenvolvemos.

Hacer, cultivar o practicar la ataraxia demanda una arquitectura del carácter sobre tres pilares: Primero, la liberación de la agitación interna: apagar los incendios del miedo, la ira y el deseo insaciable. Segundo, el juicio sensato, la lucidez para distinguir entre lo que habita en nuestro círculo de control y el ruido inmanejable del mundo. Y tercero, la templanza: dejar que la mente sea conducida por la sabiduría. (O)

Econ. Tito Astudillo S.

Econ. Tito Astudillo S.

Economista y máster en Comunicación y Marketing Político. Docente e investigador universitario en la Universidad Católica de Cuenca. Consultor en estrategia y desarrollo organizacional y en comunicación política.