Era de hacer …. una frase que significa que no se hizo algo oportunamente, que pasó el tiempo de la acción y que las más de las veces nos conduce al arrepentimiento o a consecuencias graves, inesperadas o lamentaciones cuando ya es tarde.
Era de no comer mucho, por eso estoy enfermo. Era de no beber alcohol por eso que estoy que me muero y todavía peleado con ella. Era de no conducir veloz por eso que me quedé sin vehículo y casi que preso. Era de estudiar para poder aprobar el examen. Era de usar el preservativo para evitar el nuevo embarazo. Era de y era de…. así trascurre la vida en medio de una serie de arrepentimientos y culpabilidades, sin que hagamos conciencia de que hay que hacer a su debido momento, que hay que prever para evitar lamentaciones y, sobre todo, hay que anteponer la razón, el autocuidado y el respeto a nuestro cuerpo y a los demás; soslayando la testarudez, la improvisación y el irrespeto a la condición humana que se interrelaciona con los demás y con el medio que nos rodea.
En este contexto y sin tratar de alarmar, peor de ser visionario del futuro, adivino o negativo, es necesario recordar que siempre como seres vivos del planeta tierra estamos expuestos a sufrir muchos percances y entre ellos un movimiento telúrico o terremoto, partiendo de la premisa de la MEA CULPA por no acatar con las recomendaciones que siempre se han dado para afrontar un movimiento telúrico. Me refiero específicamente a que no estamos preparados para en algo defendernos de una catástrofe de la naturaleza, por ello, creemos que es oportuno recordar para cumplir de ser posible algunas recomendaciones, y, para no lamentarnos el de era de: tener la mochila de emergencia, pero con el condicionante que hoy mismo la armemos. No para mañana.
En este marco hay que recordar que: la mochila de emergencia debe contener suministros básicos para sobrevivir 72 horas. Debe incluir agua embotellada, alimentos no perecibles, un botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas, silbato, copias de documentos y artículos de higiene. Colócala cerca de la salida principal de tu hogar. (IA). Ojalá no se llegue nunca a ocupar, pero puede al menos pensado amortiguar el remordimiento de que: ERA DE …. (O)







