Cuenca cambia el reparto de concejales para estas elecciones

Actualmente el Concejo Cantonal de Cuenca está integrado por 10 concejales urbanos y uno rural.
Actualmente el Concejo Cantonal de Cuenca está integrado por 10 concejales urbanos y uno rural.

En las Elecciones Seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) 2027, del 29 de noviembre de 2026, Cuenca deberá escoger seis concejales rurales.

Esto es uno más que en 2023. La explicación está en un incremento de la población rural y en una fórmula prevista en la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas, conocida como Código de la Democracia.

En la elección anterior, el Concejo Cantonal de Cuenca se repartió en tres jurisdicciones: cinco concejales para la circunscripción urbana sur, cinco para la norte y cinco para el sector rural. En total, 15.

Ahora el número total no cambia, pero de estos 15, cinco serán por el distrito urbano norte, cuatro por el sur y seis por el área rural. Así lo aprobó el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Población

La modificación se sustenta en los datos del VIII Censo de Población, VII de Vivienda y I de Comunidades 2022 que el CNE utilizó para actualizar la distribución de las dignidades.

El artículo 156 del Código de la Democracia establece el número total de concejales según la población del cantón. Los municipios con más de 400.000 habitantes eligen 15 ediles. Cuenca está dentro de ese rango.

El artículo 157 establece la distribución territorial de esos escaños. El CNE debe determinar las circunscripciones urbanas y rurales y aplicar un criterio proporcional a la población de cada una.

En Cuenca, el censo de 2022 registró 596.101 habitantes. De ellos, 361.524 estaban en el área urbana y 234.577 en el área rural, según datos que también comparte el Municipio de Cuenca.

Cálculo

Eso significa que la población rural representa cerca del 39,3 % del cantón. Al aplicar esa proporción a los 15 concejales, el resultado es 5,90 escaños, cifra que se aproxima al entero más cercano: seis ediles.

El cálculo se hace así: 234.577 habitantes rurales, divididos para los 596.101 pobladores de todo el cantón y multiplicados por 15 concejales, dan 5,90.

En 2010, Cuenca, de acuerdo con el VII Censo de Población y VI de Vivienda 2010, registraba 505.585 habitantes: 329.928 urbanos y 175.657 rurales.

Entre 2010 y 2022, la población total del cantón aumentó en 90.516 personas, un crecimiento de casi 18 %. El comportamiento no fue igual entre las áreas urbana y rural.

El área urbana sumó 31.596 habitantes en esos 12 años, mientras la rural incorporó 58.920. En términos porcentuales, el crecimiento rural fue muy superior al registrado en el área urbana de Cuenca.

Incremento

La población rural pasó de representar el 34,7 % del cantón en 2010 a cerca del 39,3 % en 2022. En ese mismo periodo, el peso relativo del área urbana disminuyó dentro de la población cantonal en Cuenca.

También cambia la lectura de las jurisdicciones que antes tenían cinco concejales cada una. La circunscripción sur registraba 183.337 habitantes y la norte, 154.198.

El cambio también modifica el equilibrio político del concejo. El sector rural tendrá el 40 % de los 15 escaños, mientras el área urbana concentrará el 60 %. Así, la demografía modifica el mapa de representación local.

El aumento de un concejal rural para 2027 abre otra discusión en Cuenca: la cantidad de representantes no garantiza, por sí sola, una mayor atención a las parroquias, advierten dirigentes rurales consultados.

Lilio Carbo

Lilio Carbo, expresidente de la Junta Parroquial de Sayausí, considera que el debate debe centrarse en la calidad y el compromiso de quienes lleguen al concejo, más que en el número de ediles.

Carbo sostiene que las parroquias rurales son el sector más abandonado y cuestiona que la representación alcanzada no se haya traducido en ordenanzas o proyectos que respondan a sus necesidades.

Uno de los ejemplos que plantea es la protección hídrica. A su criterio, quienes conservan páramos y cuencas sacrifican áreas productivas, pero no reciben una compensación suficiente y permanente por esa tarea.

El dirigente reclama apoyo con semillas y orientación técnica para los campesinos que protegen las cuencas. Para Carbo, los ediles deben demostrar qué propuestas llevarán al concejo y no ser un voto más.

También advierte que la representación rural debe servir para frenar la pérdida de áreas productivas ante la expansión de construcciones. La prioridad, insiste, debe ser defender los intereses del campo.

Fabián Carrión

Para Fabián Carrión, presidente de la Junta Parroquial de El Valle y expresidente del Consorcio de Gobiernos Parroquiales Rurales de Cuenca, es positivo tener un representante adicional para el sector rural.

Pero Carrión fija una condición: los concejales deben llegar con experiencia, capacidad y conocimiento de la realidad rural. También espera que demuestren haber hecho aportes positivos a las parroquias.

El dirigente plantea que, una vez en el concejo, los ediles deben dejar las camisetas políticas y asumir la defensa de la ruralidad. La representación, sostiene, implica compromiso con ese territorio.

Su advertencia parte de una realidad diversa. No todas las parroquias enfrentan los mismos problemas ni tienen iguales condiciones, por lo que las ordenanzas deben considerar esas diferencias al plantearlas.

Carrión menciona a El Valle, Ricaurte y Sinincay frente a sectores como Molleturo, Chaucha y Octavio Cordero. Estas últimas tienen menor presupuesto y algunas registran decrecimiento poblacional.

Eloy Gutama

Eloy Gutama, dirigente parroquial y miembro del colectivo Cuencanos a Paso Firme, es más crítico. A su juicio, aumentar el número de concejales no resolverá la situación rural si no hay calidad, claridad ni compromiso.

Gutama sostiene que el concejo debe mirar a Cuenca como un territorio integrado, donde lo urbano y lo rural tengan la misma importancia. Reclama una planificación que supere el periodo de cuatro años.

Gutama plantea que también debe haber una agenda visible para el agua y la protección hídrica, junto con vías e infraestructura básica de calidad pues Cuenca necesita planificar con visión de futuro.

Reclama vivienda social y condiciones para invertir y producir. Su crítica es que esta ciudad ha pensado en el urbanismo, pero no suficientemente en el humanismo y las necesidades de sus habitantes.

En resumen, para los tres dirigentes, el reto no está solo en sumar un concejal, sino en que la nueva representación se traduzca en compromiso, planificación y respuestas concretas para la ruralidad.

Más noticias

Christian Sánchez Mendieta

Christian Sánchez Mendieta

Licenciado en Comunicación Social con una maestría en Marketing Digital y Comercio Electrónico. Investiga temas de migración y cubre temas políticos, electorales y sociales.