El PGE con las mismas grietas

Altísimos subsidios y el nunca superado déficit fiscal volverán a ser los puntos críticos del Presupuesto General del Estado (PGE) para 2027. Según la respectiva proforma, será de $ 50.213 millones.

Los subsidios sociales: bonos, pensiones, incentivos, ayudas sociales, le costarán al Estado $ 6.578 millones.

Los bonos, de acuerdo a su naturaleza, deben ser temporales y entregados a quienes de verdad lo necesitan. Pero se han convertido en eternos, en tanto la priorización para determinar a los beneficiarios reales nunca ha cuajado.

El subsidio más alto y siempre polémico es el entregado a la seguridad social a través del IESS, ISSFA e ISSPOL: 4.446 $ millones.

En torno al IESS, la debacle de su Fondo de Pensiones, aun el de Salud, se lo viene anticipando desde hace muchos años.

Empero, no hay gobierno dispuesto a plantear decisiones financieras, peor políticas, con miras a evitar su desplome, según algunos analistas, dentro de dos o tres años.

Hay una propuesta debidamente sustentada; controversial, por supuesto; pero nadie se comide en desempolvarla pese a saber que los problemas del IESS son estructurales.

Otros subsidios son los de Desarrollo Social y el de los combustibles, si bien ahora se paga más por estos últimos.

El diésel es el más subsidiado, dado que se lo importa cerca del 90 por ciento.

Y como en 2027 los gastos también serán superados por los ingresos se estima un déficit fiscal en $ 4.411 millones. ¿La solución? La misma de siempre: más endeudamiento externo, si bien el gobierno promete aumentar la inversión pública. ¿Quiere decir que la deuda por adquirirse no será utilizada para pagar la deuda anterior como ha sido la tónica?

Año tras año, el PGE muestra las mismas grietas. Es más, según analistas, no hay un plan económico que defina prioridades fundamentales; peor líneas básicas de producción pese a tener grandes recursos naturales.

REM

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REDACCION EL MERCURIO