La preparación de un deportista no termina cuando sale de una cancha, una piscina o una pista de entrenamiento. Detrás de cada competencia también hay controles médicos, evaluaciones físicas y un equipo de profesionales que debe acompañar su carrera. Sin embargo, la muerte de un futbolista en España, luego de recibir un golpe en el pecho durante un partido, volvió a poner en discusión un aspecto que no siempre recibe la atención necesaria. Además, se trata de la salud del corazón.
Ricardo Quizhpe, cardiólogo intervencionista y jefe de Cardiología del Hospital Santa Inés, explica que la muerte súbita durante la práctica deportiva es un hecho excepcional. Sin embargo, puede estar relacionada con alteraciones eléctricas del corazón, conocidas como arritmias.
El especialista también explica que un golpe en el pecho puede desencadenar una arritmia grave si coincide con una fase vulnerable del ciclo eléctrico del corazón. Este fenómeno se conoce como commotio cordis. Sin embargo, aclara que se trata de una situación poco frecuente. Además, no significa que cualquier impacto en el tórax vaya a provocar una emergencia de este tipo.
Cuando ocurre un paro cardíaco, la persona pierde la conciencia y deja de tener pulso. En ese momento, la rapidez de la atención resulta determinante. Quizhpe señala que la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y el uso de un Desfibrilador Externo Automático (DEA) pueden ayudar a recuperar el ritmo cardíaco en determinados casos. Por ello, considera importante que los escenarios deportivos cuenten con estos equipos y con personal capacitado para utilizarlos.
Los controles a los deportistas antes de competir
Para Fabián Sanmartín, médico del deporte y docente universitario, la prevención debe comenzar antes de que un deportista ingrese a una competencia. La evaluación médica no debe limitarse a los profesionales, sino extenderse a quienes practican deporte en categorías formativas, amateur y de alto rendimiento.
El especialista explica que estos controles deben incluir una historia clínica detallada, antecedentes personales y familiares, revisión de posibles síntomas y un electrocardiograma en reposo como parte de la valoración. Según la edad, el nivel competitivo y las características del entrenamiento, las evaluaciones deben repetirse periódicamente.
Sin embargo, Sanmartín aclara que ningún chequeo elimina por completo los riesgos. Incluso una persona que ha superado una evaluación puede enfrentar una emergencia como el commotio cordis. Este problema se produce por la coincidencia de un impacto con un momento específico del ciclo cardíaco.
El médico también pone énfasis en la capacidad de respuesta de los clubes, academias y escenarios deportivos. Contar con personal preparado, equipos de desfibrilación y acceso oportuno a transporte médico puede marcar la diferencia. En la Universidad del Azuay, por ejemplo, existen desfibriladores ubicados en puntos estratégicos. Además, hay personal administrativo y docente capacitado en primeros auxilios, reanimación y uso de estos equipos.
Una experiencia desde el alto rendimiento
El nadador cuencano Esteban Enderica conoce de cerca la importancia de cuidar la salud cardíaca. En 2021 tuvo que someterse a una intervención por unas arritmias extrasístoles. El deportista recuerda que el seguimiento médico permitió identificar el problema y tratarlo antes de que pudiera complicarse.
Desde su experiencia, sostiene que el alto rendimiento no se construye únicamente en las horas de entrenamiento. También requiere evaluaciones constantes y el acompañamiento de profesionales de distintas áreas, como médicos deportivos, fisioterapeutas, nutricionistas y psicólogos.
Enderica considera que los deportistas deben aprender a escuchar las señales de su cuerpo y no esperar a que aparezca una molestia para acudir a una revisión. También destaca la importancia de que entrenadores, dirigentes y personal de apoyo sepan cómo actuar ante una emergencia. En su entorno deportivo, señala, se realizan capacitaciones anuales de primeros auxilios. (D)
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