Guerra arancelaria entre Ecuador y Colombia está lejos de terminar

Al menos dos reuniones más harán falta para que la guerra de aranceles y de retaliaciones mutuas entre Ecuador y Colombia encuentren una solución, así lo informó la canciller Gabriela Sommerfeld.

La reunión que los vicecancilleres de Ecuador y Colombia tuvieron el 25 de marzo del 2026 con el secretario de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Gonzalo Gutiérrez, no alcanzó resultados concretos y hará falta que las autoridades se sigan reuniendo, esto pese a que la crisis económica en la frontera se agudiza y de que el déficit de energía se acerca.

Hay voluntad política

“La reunión fue política, hay la voluntad política de ambas naciones, ese es un paso importante; la segunda reunión va a ser técnica y, cuando técnicamente ambos países hayan alcanzado los términos, vendrá la reunión de más alto nivel, para sellar los compromisos vinculantes”, infirmó la canciller Gabriela Sommerfeld.

En cuanto a la fecha en la que se realizará la próxima reunión, esta vez de carácter técnico, entre las autoridades de Ecuador y Colombia, la canciller señaló que todavía no está establecida.

Sigue la guerra de aranceles

Aunque en un boletín conjunto de Ecuador, Colombia y la CAN no se informó si el tema arancelario se trató en la reunión de vicecancilleres, Sommerfeld aceptó que sí estuvo en la agenda, aunque tampoco hay resultados concretos.

A mediados de enero el presidente Daniel Noboa informó sobre la imposición de una tasa de seguridad del 30 % a los productos colombianos, en respuesta a la falta de protección de su lado de la frontera; como respuesta, Colombia impuso la misma tasa, pero, solo a ciertos productos.

El arancel mutuo entró en vigor en febrero, pero, posteriormente Ecuador lo elevó al 50 %, que comenzó a regir el 1 de marzo. Colombia anunció un alza similar, aunque todavía no la ha aplicado.

Energía e hidrocarburos

Cuando la guerra arancelaria escaló, los dos países adoptaron medidas adicionales para afectarse mutuamente. Por parte de Colombia se suspendió la entrega de energía eléctrica a Ecuador y desde el lado ecuatoriano se elevó la tarifa del transporte de crudo colombiano por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), de 3 a 30 dólares.

La canciller señaló que entre los temas que se seguirán discutiendo y en los que se esperan soluciones definitivas están precisamente la implementación de tarifas justas, tanto para la venta de energía, como para el transporte de hidrocarburos.

Mientras, la preocupación en Ecuador se centra en qué pasará si el déficit de energía se agudiza y se mantiene la prohibición a las empresas colombianas para venderle a los ecuatorianos, lo que podría desencadenar en el regreso de los apagones.

Reforzamiento de la seguridad

La exigencia de Ecuador, para que la frontera común se refuerce desde el lado colombiano, fue el origen de la guerra de aranceles, por lo que ahora los dos países se han comprometido y deberán concretar los mecanismos para mejorar la seguridad.

“Las delegaciones manifestaron la necesidad de continuar trabajando con un alto nivel de compromiso para avanzar de manera firme y concreta en materia de seguridad fronteriza y reforzar las estrategias de lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes, la minería ilegal, el tráfico ilícito de migrantes, el contrabando y otras formas de delincuencia organizada transnacional”, señalaron en el comunicado de los dos países.

Preocupación por situación en la frontera

Mientras las autoridades de Ecuador y Colombia se mantienen dialogando, la situación en la frontera se agudiza. Las últimas cifras de la Cámara Colombo – Ecuatoriana establecen una caída del comercio bilateral, con pérdidas que superan los 340 millones de dólares.

Además, los transportistas colombianos mantienen cerrado el paso desde el 9 de marzo del 2026 y posteriormente se les unieron los ecuatorianos, como medida de protesta a la guerra de aranceles.

Desde las conferencias episcopales de Ecuador y Colombia emitieron un comunicado en el que pidieron a las autoridades de los dos países que depongan actitudes, pues las medidas adoptadas están generando una crisis humanitaria en los pobladores de la frontera.

“Les hacemos llegar un respetuoso, fraterno y apremiante llamado pastoral, para que, con sentido humanitario, dispongan las voluntades y los medios necesarios que contribuyan a resolver las tensiones y diferencias que actualmente afectan de manera grave la convivencia y el intercambio entre ambas naciones”, señaló la Iglesia católica. (I)

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.