En 12 años la inversión del Gobierno en infraestructura cayó un 86 %

Desde el año 2013, la inversión pública en infraestructura en Ecuador ha experimentado una caída sostenida y significativa, caracterizada por una reducción de más del 60% en el gasto total destinado a este rubro, así lo determinó la revisión independiente realizada por la iniciativa CoST Ecuador.

Según la veeduría, en estos 12 años el gasto total en infraestructura en el país pasó de 6.081 millones de dólares en 2013 a 2.134 millones de dólares proyectados para 2025; esto incluye la inversión de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) y del Gobierno central.

Entre 2013 al 2017 se registró una primera fase de reducción de la inversión; entre 2018 y 2020 hubo una caída mucho más pronunciada, alcanzando el punto más bajo en 2020, con 1.833 millones de dólares.

Este descenso de la inversión en infraestructura se asocia a la consolidación fiscal (empeño de los gobiernos por reducir el déficit), restricciones de financiamiento y los efectos de la crisis sanitaria producto de la COVID-19. A partir de 2021 se ha observado una leve recuperación, aunque los niveles de inversión siguen estando lejos de los máximos históricos previos.

El Gobierno dejó de invertir en infraestructura

El Gobierno central es el que ha sufrido una reducción más drástica de la inversión en infraestructura, pasando de invertir 4.362 millones de dólares en 2013 a solo 612 millones de dólares en 2025, lo que representa una reducción cercana al 86%.

Por su parte, los GADs han mostrado una mayor estabilidad, manteniendo sus niveles de gasto en un rango de entre 1.300 millones de dólares y 2.500 millones de dólares anuales.

Debido a la caída del gasto Gobierno central en infraestructura, la participación de los GADs en el total de la inversión nacional se ha consolidado; se espera que esto se haga más evidente con la reciente reforma al Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad), en la que obliga a las prefecturas y municipios a destinar a la inversión un 60% de sus presupuestos en 2027, hasta llegar al 70% en 2029, lo que los posicionará como los principales ejecutores de obra pública hacia el futuro, según recalcó la veeduría.

Revisión de las obras en Ecuador

La Iniciativa para la Transparencia en la Infraestructura (CoST – Construction Sector Transparency Initiative) es una red global que promueve la rendición de cuentas y la participación en el sector de la infraestructura pública. Desde el año 2020, Ecuador forma parte de este proyecto.

Este año la iniciativa evaluó en Ecuador a 10 proyectos, valorados en más de 13 millones de dólares, de los cuales 3 se encuentran en Pastaza, 4 en Quito, y 3 en la provincia del Azuay.

Entre las observaciones de la Iniciativa está que disponibilidad de la información que los municipios y prefecturas varía drásticamente dependiendo de la etapa en la que se encuentre la obra, las fases con mayor transparencia son las iniciales y de contratación, que muestran niveles sobresalientes.

Buena divulgación al principio, mala al final

El análisis de CoST, realizado por un equipo multisectorial proveniente del sector público, privado, sociedad civil y la academia, estableció que existe un alto nivel de divulgación de los proyectos, de un promedio del 80 % en la etapa inicial, sin embargo, conforme avanzan las obras, pudiendo llegar al 37 %.

El 77% de los datos analizados son plausibles y confiables. Le veeduría recalcó que el principal problema no es la falsedad de la información, sino que está incompleta, ya que el 21% de los datos evaluados son inexistentes o faltantes, especialmente en variaciones del contrato y auditorías.

En cuanto al desempeño financiero, se identificaron variaciones de costo que oscilan entre incrementos del 12,02 % y reducciones del -21,73 %, justificadas principalmente por ajustes de precios y cambios de alcance. En tiempos, la fase de adjudicación e inicio de obra es la que presenta mayor variabilidad e ineficiencia.

Una evaluación positiva en el Azuay

De las 10 obras que evaluó la iniciativa CoST en Ecuador, 3 están en el Azuay, se analizó el mejoramiento de la carpeta asfáltica de la calle Honorato Vásquez, en el cantón San Fernando; las mejoras en las calles Benigno Ordóñez y Huasipungo, del cantón Girón; y, los cambios la vía Gualaceo – Cahuazhún, de Gualaceo.

Todas estas obras estuvieron a cargo de la Prefectura del Azuay y Andrés Altamirano, gerente de CoST Ecuador, señaló que el problema con estos proyectos, lo cual es común en todos los contratos de inversión en infraestructura que se evaluaron a nivel nacional, es la falta de divulgación de la información, sobre todo al final de la obra.

Dentro de la metodología utilizada se evaluaron 67 datos, que, al menos, deberían constar dentro de un proyecto de infraestructura pública, 40 de estos deben estar disponibles en plataformas públicas, el resto fueron solicitados.

Fallas prematuras

Al aplicar esta metodología se determinó que la obra en la de la vía Gualaceo – Cahuazhún tuvo un incremento en su costo del 9,3%, respecto al monto inicial; finalizó con un retraso del 21,3%; tiene un faltante de información del 18%; y, las inspecciones revelaron fallas prematuras en la carpeta asfáltica y falta de mantenimiento en las cunetas.

En cuanto al proyecto en Laguna de Busa – calle Honorato Vásquez, la evaluación de la obra fue positiva, no registró desviaciones en el costo y el plazo de entrega se redujo en 3,3 %; sin embargo, en los niveles de divulgación se registra un faltante del 30 % de la información.

Para terminar, en el mejoramiento de la calle Benigno Ordóñez se registró una reducción del costo del 2,4%; pero, la obra tuvo un retraso del 77 %; Fernando Pesántez, director de Vialidad y Obras Públicas de la Prefectura del Azuay, explicó que esto se debió a la demora en la entrega del asfalto, por la paralización de la refinería Esmeraldas.

En cuando a la demora en la divulgación de la información, Pesántez explicó que esto es responsabilidad de los contratistas y administradores del contrato, en lo cual se está trabajando, para mejorar; además, aceptó que existen daños en la vía Gualaceo – Cahuazhún, pero, se deben a fallas geológicas que no estaban previstas.

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.