La calle García Moreno en Sayausí se convirtió en el primer escenario del Carbón Fest.
Los habitantes engalanaron las fachadas de sus viviendas para exhibir prendas, herramientas y objetos heredados de sus ancestros, como parte de una iniciativa que busca rescatar la historia y las tradiciones de la parroquia.
Blusas, polleras bordadas, llicllas, sombreros, monturas y antiguos recipientes utilizados para transportar el alcohol de contrabando por la ruta Sayausí-Molleturo se exhibieron en rejas, balcones y aceras.
Cada vivienda presentó una composición distinta con piezas conservadas por varias generaciones. Los propietarios permanecieron junto a las exhibiciones para explicar el origen de los objetos y compartir los relatos familiares asociados a ellas.
Y es que la García Moreno conserva parte de la memoria de la parroquia. Antes de la construcción de las actuales vías de conexión, fue un camino de herradura y durante décadas constituyó el principal acceso a la ciudad.
Por esta ruta transitaban arrieros que conectaban la Costa con la Sierra a través del antiguo sistema de caminos. La historia de Sayausí se remonta a la época cañari, cuando funcionó como un ayllu-cacicazgo y tambo dentro del Qhapaq Ñan o Camino del Inca.
Un museo al aire libre: Patrimonio familiar
Entre los participantes estuvo Maritza Contreras, quien abrió el portal de su vivienda para compartir el legado de su familia. «Hemos decorado nuestra casa porque queremos rescatar nuestros valores, nuestra cultura y nuestras tradiciones», comentó.
La vecina explicó que entre los objetos expuestos había monturas y utensilios que pertenecieron a sus abuelos, quienes recorrían el trayecto entre Molleturo y Cuenca con recuas de mulas.


La exhibición buscó recordar el modo de vida de los antiguos arrieros y transmitir esas costumbres a las nuevas generaciones. «No debemos perder nuestras raíces ni nuestras tradiciones», expresó.
María Luzmila Matute recordó que, cuando era niña, la calle García Moreno estaba rodeada de cercas de penco. Añadió que su familia fue prioste de las fiestas de San Pedro durante varias generaciones, una tradición que se mantiene viva en la actual celebración de las Octavas de San Pedro.
«Los abuelos contaban las historias de los arrieros que llegaban con sus mulares y transportaban mercancías entre la Costa y Cuenca», relató.
Gastronomía: la cecina más grande del Ecuador
Tras el recorrido patrimonial, las actividades se trasladaron al parqueadero de Saya Hotel & Suites, donde se desarrolló la agenda gastronómica y artística del Carbón Fest.

El público presenció la preparación de una cecina de 21 metros de longitud elaborada con alrededor de 300 kilogramos de carne, presentada como la cecina más grande del Ecuador, servida con yuca y guarniciones, mientras en el escenario se presentaron agrupaciones de danza y artistas invitados como Yo Me Llamo Gerardo Morán, Zoila Llacta y Sebas Sánchez.
Wilmer Sánchez, presidente de Carbón Fest, subrayó que este festival nace con el propósito de impulsar el turismo, fortalecer la gastronomía y generar ingresos para los emprendedores de la parroquia.
“El evento se desarrolla los días sábado 4 y domingo 5 de julio. Contamos con el apoyo del Municipio de Cuenca, la Prefectura del Azuay e instituciones privadas, entre ellos estudiantes de la carrera de Gastronomía del Instituto Sudamericano», indicó.
Sánchez enfatizó que la puesta en valor de la calle García Moreno en Sayausí forma parte de un proyecto que busca recuperar ese espacio para futuras ediciones del festival.
«Queremos que esta antigua vía se vuelva una calle cultural y tradicional. Empezamos este trabajo y aspiramos a repetirlo cada año para convertirla en un atractivo turístico de la parroquia», afirmó. (PNH)-(I)
Más noticias:






