La estrella de David es un símbolo representativo del judaísmo, conformado por dos triángulos entrelazados que forman una estrella de seis puntas. Es un símbolo universal muy conocido que significa el equilibrio entre el cielo y la tierra y es un emblema de carácter espiritual. Simboliza también la identidad del pueblo judío y de su fe. Además, se puede utilizar como un talismán protector, ya que la estrella de seis puntas significa el dominio de Dios, quien actúa en todas las direcciones: al norte, sur, este, oeste, arriba y abajo.
Desde el aspecto espiritual, sirve para despertar “el Merkaba o el campo energético tridimensional de mente, espíritu y cuerpo”. Este signo también aparece en la bandera del Estado de Israel como símbolo de “la cultura y la fe judía”. Se puede entender como la protección, la armonía y la unión de los triángulos entrelazados, y tras el Holocausto, significa “la resistencia, la memoria y la esperanza”.
La estrella ayuda a comprender la diversidad cultural y religiosa del mundo. La estrella de David tiene un profundo significado espiritual porque se considera que el triángulo ascendente representa la esperanza del ser humano para acercarse a Dios, la fe y la búsqueda de la verdad. Mientras que el triángulo hacia abajo significa la presencia de Dios en la tierra.
La estrella muestra que la vida busca “armonizar el cuerpo y el espíritu, la justicia y la misericordia”. En consecuencia, la espiritualidad consiste en integrar el espíritu y el cuerpo de manera conjunta. La estrella de David comunica un mensaje universal y busca una relación profunda con Dios. Recuerda también la estrella de Belén, el microcosmos y el macrocosmos, la realización gnóstica y las dos fuerzas de la creación: el fuego y el agua. (O)






