Amapola

Bella flor que emana calma en sus delicados pétalos semejantes al papel. De colores intensos, destaca el carmesí que tantas veces dio el matiz a sus labios. De tallo fuerte, sobrelleva los campos áridos, aguanta el calor del verano, y de sus semillas germinan tantas flores más, cinco en especial. Amapola, flor dorada como tus años, frágil en tu sutileza, efímera en tu vida.

La Amapola es la flor silvestre cuyo nombre científico Papaver rhoeas proviene del latín pappa para hacer referencia a comida o leche (propia para referirse al efecto de la savia blanca que sale cuando se corta su tallo), y del griego rhoeas que significa rojo pero además se puede asociar a la mitología, en la que el dios del sueño Hipnos, se coronaba de amapolas para traer descanso a los mortales. Esta flor crece en Europa, Asia, y el norte de nuestro continente. Hay un ejemplar de esta flor que produce opiodes empleados en ciertas medicinas para tratar algunas enfermedades. Si bien la flor más común es de color rojo, existen variaciones en tonalidades amarillas y naranjas, blancas, rosas y moradas. 

Pero Amapola va más allá de los significados. Nos ha traído regocijo a través de un bolero maravilloso, compuesto en 1920 por el español José María Lacalle García, clarinetista, director de orquesta, quien decidió pasar sus años en Nueva York. Esta canción ha tenido sus interpretaciones en otros idiomas y la han entonado grandes artistas, como los tres tenores Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo. Trasciende culturas y se volvió un clásico musical, himno para muchos.

De amor, en los hierros de tu reja,
de amor, escuché la triste queja,
de amor, que sonó en mi corazón,
diciéndome así con su dulce canción

Amapola, lindísima amapola,
será siempre, mi alma, tuya sola.
Yo te quiero, amada niña mía,
igual que ama, la flor, la luz del día.
Amapola, lindísima Amapola,
no seas tan ingrata y ámame. 

Amapola, Amapola,
¿cómo puedes tú vivir tan sola?

Amapola, tu nombre lleva el simbolismo de la prosperidad, del recuerdo y del homenaje… de tu amor intenso. Ahora en tu descanso profundo vas al cielo, a disfrutar del sol, a reencontrarte con el gran amor. En tu delicado cariño, nos dejaste ese último regalo de tu calma para convocarla tras los tiempos difíciles. Amapola, lindísima Amapola. (O)

Lcda. Estefani Chalco

Lcda. Estefani Chalco

Magister en Gestión Cultural, Licenciada en Estudios Internacionales y Comercio Exterior. Ha ejercido funciones en el sector público y privado ante organismos internacionales. Gestora de proyectos sociales.