Elecciones en Cuenca y Azuay: redes y estrategia electoral

elecciones Cuenca y Azuay
Los candidatos que terciarán en las elecciones seccionales del 29 de noviembre de 2026 afrontarán una contienda con poco tiempo para convencer y múltiples factores en juego. / Imagen generada con IA

Con las candidaturas ya inscritas y en fase de calificación, la disputa por la Alcaldía de Cuenca y la Prefectura del Azuay entra en un tramo decisivo. Los discursos, las redes sociales y la capacidad de los postulantes para conectar con un electorado que tendrá poco tiempo para decidir serán factores determinantes.

La campaña oficial arrancará el 12 de noviembre y tendrá una duración de apenas 15 días. Sin embargo, buena parte de la elección comenzó a definirse mucho antes del inicio formal del proselitismo.

Estrategia electoral: organización y preparación serán claves


Uno de los principales riesgos, según Arias, es que el candidato ignore a su propio equipo profesional y termine rodeado por lo que denomina el “comité de aplausos”. / Cortesía

Para Viviana Arias Jiménez, estratega política, electoral y de gobierno, el corto periodo de campaña convierte a la organización en una condición indispensable. Aunque algunos candidatos pueden haber trabajado su estrategia con anticipación, durante esas dos semanas se podrá comprobar quién llega preparado y quién debe reaccionar sobre la marcha.

La prioridad, sostiene, debe ser la profesionalización de los equipos de campaña. Estrategas, comunicadores y responsables territoriales deben estar articulados antes del inicio de la campaña formal. En un escenario tan reducido, advierte Arias, improvisar puede resultar costoso.

La construcción del mensaje tampoco puede dejarse para el último momento. Los candidatos abordarán problemas similares, por lo que la diferencia estará en la forma de plantearlos y en la capacidad de cada postulante para “hacer clic” con los electores.

Arias considera que esa conexión depende de comprender el “humor social” y adaptar la comunicación a la esencia de cada candidato.

Territorio, estructura política y comunicación digital no compiten entre sí, agrega. Deben funcionar como un solo mecanismo. Para explicarlo utiliza una imagen musical: el estratega sería el director de una orquesta encargado de conseguir que cada instrumento entre en el momento preciso.

La victoria, en esa lógica, dependerá de que las distintas áreas de la campaña funcionen en armonía.

“El que menos cometa errores es el que va a lograr el triunfo. Quien se prepare, quien esté organizado y tenga un equipo idóneo, seguramente ganará estas elecciones”

Uno de los principales riesgos, según Arias, es que el candidato ignore a su equipo profesional y termine rodeado por lo que denomina el “comité de aplausos”. Prefiere asesores capaces de señalar errores antes que personas interesadas en agradar al candidato.

En una campaña de corta duración, afirma, quien se prepare, se organice y cometa menos errores tendrá una ventaja.

Desideologización política cambia el escenario electoral


El sociólogo y analista político, Patricio Carpio, considera que existe una creciente desideologización de partidos, movimientos y candidaturas. / Cortesía

Desde una perspectiva social, Patricio Carpio observa un escenario diferente al de las disputas políticas tradicionales. El sociólogo y analista político considera que existe una creciente desideologización de los partidos, movimientos y candidaturas.

“Los personalismos han ganado espacio y, con ellos, una relación menos definida entre el elector y las organizaciones políticas”, reflexiona.

Por ello, sostiene Carpio, la ciudadanía debería mirar más allá del nombre del candidato y exigir planes concretos para Cuenca y Azuay. La trayectoria, el conocimiento de los problemas y la ética serán elementos decisivos.

Entre los asuntos que deberían ocupar el centro de la discusión menciona la seguridad, movilidad, conservación de fuentes hídricas y crecimiento urbano.

La campaña corta puede convertirse en una oportunidad si se utiliza para mostrar capacidades y propuestas, pero también representa un riesgo si deriva en una sucesión de acusaciones, descalificaciones o demagogia.

“Hay un proceso de desideologización política tanto en los partidos como en los movimientos y en las propias personas. Las candidaturas se asumen de manera individualista”

Carpio plantea que los electores deberían distinguir entre la cercanía real de un candidato con los problemas de su territorio y una presencia construida únicamente para la contienda electoral.

También cuestiona la idea de que las redes sociales sean suficientes para conquistar al electorado. A su juicio, estas plataformas han llegado a un punto de saturación porque los ciudadanos conocen su capacidad de manipulación y la facilidad con que pueden convertirse en espacios para la demagogia.

Frente a ello, considera que la campaña debe recuperar una función educativa y ayudar a los ciudadanos a reflexionar sobre la ciudad y la provincia que quieren.

Institucionalidad y propuestas definirán la elección


El constitucionalista Sebastián López observa un escenario marcado por alianzas coyunturales y pragmatismo electoral. / Cortesía

El escenario electoral tiene además una dimensión institucional. El constitucionalista Sebastián López considera limitado el tiempo que tendrán los postulantes para explicar sus propuestas. En este contexto, advierte que la campaña puede favorecer a quienes cuentan con mayores recursos, exposición y capacidad para instalar un relato.

El problema, señala, no es solamente electoral, sino también democrático, porque los ciudadanos tendrán menos tiempo para conocer a profundidad los planes y programas de los candidatos.

El constitucionalista observa además un escenario marcado por alianzas coyunturales y pragmatismo electoral, acompañado por el debilitamiento de los partidos y de las identidades ideológicas.

Para López, es necesario recuperar el debate programático y una discusión pública, informada y plural, especialmente cuando varios candidatos ya han ejercido funciones públicas y deberían someter su gestión al escrutinio ciudadano.

“Hay un pragmatismo coyuntural político-electoral. No importa con quién, no importa qué costo, no importa cómo, no importa la alianza. Eso sí que es preocupante”

Respecto a las reformas al Código Orgánico de Ordenamiento Territorial (Cootad), López considera que “el kit del asunto” no radica únicamente en las nuevas reglas, sino en la relación que las futuras autoridades seccionales mantengan con el Gobierno Nacional.

Defiende una colaboración institucional de doble vía y subraya que la cooperación no debería depender de la coincidencia partidista.

El próximo alcalde de Cuenca y el próximo prefecto del Azuay enfrentarán, además, problemas inmediatos como seguridad, ordenamiento urbano y crecimiento territorial.

Para López, el mayor obstáculo será preservar la institucionalidad. En democracia, sostiene, deben respetarse las reglas, los procedimientos y las instituciones. (I)

Redes sociales: más que seguidores y publicaciones


Christian Espinosa afirma que una estrategia efectiva debe segmentar mensajes, lenguaje y formatos según las comunidades a las que se dirige. / Cortesía

Las redes sociales son determinantes para la comunicación electoral, pero acumular publicaciones o seguidores no garantiza incidencia política. Así lo afirma Christian Espinosa, especialista en comunicación digital, quien observa que la diferencia está en la capacidad de una campaña para conocer a sus públicos y generar acciones concretas en ellos.

Una estrategia efectiva debe segmentar mensajes, lenguaje y formatos según las comunidades a las que se dirige. El objetivo no es únicamente obtener ‘likes’ o comentarios, sino conseguir que las audiencias se apropien de la conversación y contribuyan a marcar la agenda.

Espinosa sostiene que la viralidad tampoco equivale a éxito electoral. Un contenido puede alcanzar grandes cifras por razones ajenas a la aceptación del candidato. La clave está en determinar si esa exposición cumple con el propósito político planteado.

La emoción, sostiene, es un componente esencial para conectar con los electores.

Sobre las plataformas, considera que X y Facebook han alcanzado cierta madurez, mientras TikTok mantiene capacidad de crecimiento entre nuevas generaciones y públicos adultos.

Asimismo, considera que la desinformación es el “gran riesgo”. La inteligencia artificial ha complicado la distinción entre contenidos reales y falsos, mientras persiste una débil alfabetización digital.

Espinosa también cuestiona los controles sobre la pauta electoral, pues campañas pagadas desde otros países pueden favorecer a quienes disponen de mayores recursos y profundizar la desigualdad. (I)

Reglas para la promoción

  • Financiamiento: El fondo estatal financia de forma exclusiva la publicidad en prensa, radio, televisión, vallas y medios digitales.
  • Límite de campaña: El periodo de campaña electoral es determinado por el CNE y no puede exceder los días de duración.
  • Incentivo por alianzas: Alianzas del mismo nivel territorial reciben un 20 % adicional de fondo por cada partido participante.
  • Inclusión obligatoria: Todo video electoral debe incorporar obligatoriamente lengua de señas ecuatoriana y/o subtítulos.
  • Restricción pública: En campaña, las entidades públicas tienen prohibido difundir publicidad estatal, salvo emergencias de ley.
  • Devolución de fondos: Si un candidato no alcanza el 4 % de votos en dos elecciones seguidas, debe reintegrar el 50 % de lo recibido.
  • Exclusión de redes: Las redes sociales no se consideran medios digitales; la publicidad en ellas no se financia con fondos públicos.
  • Responsabilidad: El candidato, su jefe de campaña y el partido responden solidariamente por la administración y el uso de los fondos.

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Diego Montalván

Diego Montalván

Editor general. Magíster en Comunicación Estratégica Digital, 21 años en medios impresos, especialista en edición periodística y autor de artículo científico en Media Education (Italia).