La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) oficializó la declaratoria de Alerta Roja en todo el territorio ecuatoriano debido a la presencia confirmada del Fenómeno de El Niño. La resolución fue emitida el sábado en horas de la noche, tras evaluar el comportamiento reciente de las variables oceánicas y atmosféricas en el Pacífico tropical. Hubo una mesa técnica en la cual se analizaron varios parámetros de trabajo antes del
anuncio oficial.
De acuerdo con el Reglamento General a la Ley Orgánica para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres, este nivel representa el grado máximo de respuesta del Estado y la articulación de acciones necesarias para contrarrestar los efectos del fenómeno.
Así, dentro del marco normativo nacional, la Alerta Roja define formalmente la existencia de un ‘evento adverso en curso’ que requiere la movilización prioritaria de recursos.
Los informes técnicos
La adopción del máximo nivel de alerta técnica se sustentó en los informes del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN). El organismo científico confirmó el cumplimiento de los criterios oceanográficos para declarar de forma oficial el evento en las costas ecuatorianas.
A las observaciones locales se sumaron las proyecciones meteorológicas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). Las evaluaciones internacionales prevén que las condiciones de El Niño continúen fortaleciéndose de manera paulatina hasta finales de 2026.
En los próximos meses también se espera la confirmación de más detalles técnicos. Las autoridades aclararon que la resolución no implica que todo el país enfrente lluvias torrenciales o emergencias inmediatas de forma simultánea.
La dinámica atmosférica actual evidencia un comportamiento sumamente heterogéneo en las diferentes regiones geográficas del territorio nacional. En sectores del norte e interior de la región Litoral se han comenzado a registrar precipitaciones puntuales y episodios de marejadas.
No obstante, las proyecciones hidrológicas indican una aceleración paulatina de los volúmenes de agua en las zonas bajas de la cuenca del Pacífico a medida que avance el trimestre. En contraste, la región Interandina atraviesa por un periodo caracterizado por un marcado déficit de precipitaciones, temperaturas inusualmente altas y baja humedad relativa.
Esta combinación de factores climáticos ha elevado exponencialmente la vulnerabilidad y el riesgo de propagación de incendios forestales en la Sierra. Las acciones del COE En el plano institucional, la medida ordena la activación inmediata y permanente de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) a escala provincial y cantonal.
La consigna principal es articular los protocolos de respuesta, mitigación de riesgos y atención prioritaria a las comunidades expuestas.











