Durante la entrevista radial que el presidente Daniel Noboa dio el 4 de septiembre del 2026 aseguró que, cuando inició su administración la tasa de interés hipotecario se encontraba alrededor del 10,5 %, mientras que actualmente se ubicaría en alrededor del 4 %.
Según el primer mandatario, esta reducción se debe a que se puso a competir a los bancos privados, con la banca pública, específicamente se refirió al Banco de Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) y el Banco del Pacífico, que actualmente entregan créditos hipotecarios al 2,99 % y al 4,99 %, respectivamente.
“Al poner a competir a los bancos hemos logrado que caiga el interés (…) Los bancos están haciendo más plata que nunca, pero, sin sacarle la plata a la gente”, dijo Noboa.
Hay reducción, pero, no tanta
Que la tasa de interés de los créditos hipotecarios haya bajado a menos de la mitad, del 10,5 % al 4 %, en solo tres años, solo se aplica si se considera exclusivamente a la banca pública; pues si se manejan los promedios del Banco Central del Ecuador (BCE) para la banca en general, la tasa promedio en este segmento del crédito ha bajado, pero, no tanto.
En noviembre del 2023, cuando Noboa asumió el poder, la tasa de interés en el segmento inmobiliario se ubicó en 9,90 %, en estos tres años ha bajado y, según el BCE, en septiembre del 2026 se ubicó en 9,26 %, es decir, 0,64 % menos.
La razón de la reducción
Para el analista económico Javier Suárez, sí existe, como afirmó el presidente Noboa, una relación entre la reducción de los intereses de los créditos hipotecarios en la banca privada, con los créditos que entrega el Biess y el Banco del Pacífico.
Esto se debe, explicó el experto, a que, en su afán de captar clientes, algunos bancos están entregando préstamos hipotecarios a un interés de hasta el 7,35 % anual.
“La competencia que generan los créditos a más baja tasa de interés del Biess y del Banco del Pacífico tienen un impacto y ha obligado a que los bancos privados también bajen la tasa de interés”, señaló el experto.
Sin embargo, para Valeria Llerena, directora ejecutiva de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD), es importante recalcar que no se deben confundir las cosas, pues no se puede comparar el costo del crédito en el sector privado, con el que entrega la banca pública, que recibe un subsidio del Estado.
“Los bancos tienen un costo por colocar el crédito, que incluye el de captación, es decir, el que le pago al cliente por depositar el dinero; el del riesgo que implica la operación y el operativo; todo eso impide que se bajen más los intereses, es más, actualmente no reflejan la realidad del mercado”, recalcó Llerena.
Los otros intereses
Mientras las tasas de interés de los créditos hipotecarios han bajado, existen otros segmentos, como el microcrédito, que, en lugar de reducirse, en estos tres años, ha aumentado, esto se debe a que, según explicó Valeria Llerena, siguen siendo riesgosos de entregar.
“No es lo mismo una operación de microcrédito, que, generalmente, está atado a negocios más informales, con mayor riesgo de no pago, que un empresarial, por ejemplo, que tiene mucha más seguridad o el riesgo es mucho más bajo”, recalcó.
Exceso de liquidez
Además de la competencia que estaría generando la banca pública, hay otro factor importante que habría incidido en la reducción de los intereses, es el aumento de la liquidez en la banca privada, en 2025 se registró que los bancos tenían mucho dinero disponible para prestar, pero, lo clientes estaban poco interesados en obtener créditos.
Esto llevó a que la tasa de interés pasiva, es decir, la que los bancos pagan a sus clientes por inversiones y créditos a plazo fijo, se redujo a menos del 5 %.
Sin embargo, el economista Javier Suárez recalcó que el ciclo de alta liquidez se estaría terminando, pues en los últimos meses se han registrado más créditos que depósitos
“En agosto del 2026 los créditos crecieron en 13,5 %, mientras que los depósitos solo en 12,4 %, si esto se mantiene, las tasas de interés van a comenzar a subir”, advirtió el experto.











