Parece un personaje de novela. Un corsario, un pirata. Pequeño y enjuto, pero de aspecto feroz. Barba poblada, mirada intensa, narcótica. Movimientos rápidos, nerviosos, como si estuviera constantemente en guardia. Al cabo de unas horas de conversación y de algunas, más bien numerosas, copas de aguardiente, se revela como un tipo culto y sumamente ingenioso. …


