OPINIÓN| En la actividad pública, encontramos una despiadada y descarada corrupción, porque el poder sobre bienes o servicios, en forma discrecional decide cualquier delincuente disfrazado de funcionario público, y resuelve quien recibirá o no y en qué cantidad. La corrupción es un crimen de cálculo, cuando el tamaño del soborno es considerable y el castigo …


