OPINIÓN| La tranquilidad y soledad de pueblos y ciudades, producto del confinamiento por la pandemia, ha permitido, que nuestro planeta nos hable a todos, y debemos escucharlo, para seguir un nuevo camino de luz, de esperanza; ya que durante muchos años; nos estamos autodestruyendo por nuestras actividades “consumistas”; que trae como consecuencia la extinción masiva …


