Al acercarse a su sexta década de vida, recibió una repentina notificación, de que sus servicios ya no son necesarios. Podemos comprender en tiempos de pandemia su consternación, una mezcla de asombro y honda inquietud por su bienestar futuro. Por supuesto, no es raro que alguien pierda el empleo ni tampoco es nada nuevo. Lo …











